lunes, 5 de abril de 2010

El Visor en la Kulata

Virginia Amelia Antezana J.
pisulina1@yahoo.com

Toda Mira Telescópica tiene un visor, este apunta a un blanco u objetivo.

El tirador (franco, belga o tiawanakota) con el arma cargada, apreta un gatillo y ¡pumba, canejo! ¡pau objetivo!.

Cuando el visor está en la kulata, hay problemas.

Hace 20 dias en una parrillada estratégica, el tirador puso en el asador a un aliado leal forzado, para dar de comer a sus bravos guerreros que tienen hambre (siempre) de carne humana. Una vez sazonado de insultos, acusaciones y amenazas, el aliado (que no entendía la conducta del tirador antes su amigo que lo sacó de una cárcel maldita cuando era muchacho), agonizó protestando inocencia. Medio cocinado lo sacaron para que se pudra, pues a los bravos guerreros les gusta en descomposición su vianda favorita.

Los seguidores del que fue su aliado, se quedaron helados del verbo ¡pobre Juan! Tan bueno que era. Algunos se unieron rutilantes a los preparativos del banquete. Otros se juntaron para lamentar el asunto y ver cómo hacer para darle piadosa sepultura a su líder (bueno, a sus huesos).

Como sucede ante todo lo inesperado, novedoso, sorpresivo, nunca pensado, jamás imaginado… todos se agitaron, bravos guerreros y ex aliados, estos últimos lavándose como pudieron la mierda de corruptos, traicioneros, conspiradores que les vaciaron los parciales del tirador. Esto continuó 10 dias en que no se hablaba de otra cosa en la región.

Hace 10 días, mientras la población estaba en esas disgresiones, atenta al cuerpo chamuscado, sucede que el tirador en discreta ceremonia hace un trato contrato con los mismos explotadores, imperialistas, abusadores, que fueron el pretexto para invadir todo y sacarlos a patadas inversiones incluidas. No solo los recibe con alfombra roja, sino que además los designa huéspedes favoritos, les firma un contrato por 25 años para que continúen con sus pregonados atropellos. Luego, el tirador satisfecho porque sus bravos ni se percataron que regresaron los señalados dizque ladrones de recursos, se fue al banquete donde se daría fin con el aparrillado. Llevando lo que sobró del ágape con que halagó a los bienvenidos malditos retornados.

Y hete aquí que en acercándose al mercado de votos, donde acostumbra hacer sus parrilladas, ve al retostado ex - aliado sano y bueno como manzana de Vinto, llevado en hombros de su segundo, y al tercero llevado en hombros de su cuarto y así sucesivamente, sus bravos paralogizados cediendo sus sillas de cabecera a las guapitas seguidoras del que pensaba pudriéndose dentro sus costras.

Ahora, el tirador no sabe por dónde empezar. Su líder lo mira como diciendo "¿Y a esto llamas victoria? ¿Para esto he quedado como un bocón ante todos? Y ¿cómo es que no está muerto y devorado por nuestros bravos?"

Lo que sucedió fue que era semana santa, y el Domingo de Resurección vuelven a la vida los muertos injustamente. Pero los que no creen en eso no lo saben. Pero también es Pascua, y el conejito trae huevitos, y a los que creen en esto les da votitos en la mismísima casa del líder.

Ahora, el tirador habla con su espejo: lo que ha sucedido no es racional, no es lógico. Y su espejo le responde: lo que no se entiende por la razón es cuántico. Hay que estudiar física, no solo matemáticas. Pero Física Cuántica.

Y está en ello. Yo creo que con esto sí salió ganando.