lunes, 5 de abril de 2010

Los Premios II (Esclavismo y Evangelio)

Luis Fernando Ortiz Daza
lufo69@yahoo.com

La Madre Tierra, la Pachamama, vientre y sostén de la vida en el planeta, está permanentemente siendo vejada por los intereses de sistemas perversos de producción y explotación de los recursos naturales. Sistemas propios de ideologías desarrollistas y de industrialización están causando daños irreparables a la vida y reproducción evolutiva de las especies. La ideología de destrucción está refrendada en las escrituras, de lo que está escrito proviene el dominio del hombre sobre los demás seres vivos.

Desde la filosofía occidental, "racional", nos llega el refuerzo de esta ideología de dominación de la naturaleza. "Pienso, luego, existo" nos da derechos para eliminar a cualquier criatura viviente que no piense, porque creemos que no siente. Así llegamos a la conquista de los pueblos indígenas, gentes que en ese tiempo no tenían alma, luego no pensaban, porque así lo disponía la inquisición, indígenas, seres "irracionales" que deberían servirnos como máquinas para satisfacer nuestra angurria, hombres y mujeres de carne y hueso sacrificados por el desarrollo de naciones allende los mares y hasta hoy en nuestro propio suelo.

Millones de muertos y muchos más que siguen muriendo en aras de un nuevo paradigma de desarrollismo, la explotación e industrialización de los recursos naturales para seguir en una carrera desenfrenada de competencia entre dogmas ideológicos. El sistema del socialismo real produjo grandes catástrofes ambientales en competencia con el sistema capitalista en la guerra fría. Ahora la guerra sigue, pero en una lucha desigual contra la pobreza, donde los países pobres deben ser funcionales a las demandas de las transnacionales.

En nuestro Estado llama la atención de que no se atiendan las demandas de pueblos indígenas que en su lucha por la defensa del medio ambiente no están siendo escuchados, los propietarios de la TCO Itika Guasu reclaman mediante la declaración de Entre Ríos, el derecho a consolidar las 216 mil hectáreas reconocidas por el Estado boliviano y que aún no tienen reconocimiento jurídico necesario para proceder a su inscripción.

Afirman que en ese territorio se encuentran la mayor parte de las explotaciones de gas y petróleo que tiene el país y que nunca se han opuesto al desarrollo energético del país ni la propiedad de los recursos por parte del estado, rechazando toda aseveración en sentido contrario, sin embargo, reclaman por sus derechos a la consulta previa y especialmente a las denominadas "licencias ambientales que afecten su territorio, así como en lo referido, a la indemnización por los daños producidos por las explotaciones y la participación en la renta petrolera producida en nuestra TCO, tal cual reconoce la nueva CPE".

¿Qué está pasando?, ¿Dónde están los campeones de defensa del Medio Ambiente?, aquellos que se llenan la boca de premios y medallas por el discurso, están lejos, muy lejos del sufrimiento, los indígenas reclaman que se encuentran en un "estado que no puede ser considerado de subdesarrollo económico, sino de mera economía de subsistencia, de lo cual somos perfectamente conscientes".

Afirman que ni siquiera las empresas de propiedad estatal han cumplido los requisitos de consulta previa o licencia ambiental, tanto se habla de apalancar recursos para el desarrollo en las propuestas electorales, ¿no deberíamos estar apalancando voluntades para coordinar planes de cooperación con los indígenas y planes de recuperación del medio ambiente y la salud ambiental?.

Quienes hemos visitado el chaco últimamente, hemos sido testigos de los terribles daños que se está causando a una ecoregión frágil, las brechas abiertas para los gasoductos son líneas de kilómetros de largo y de muchos metros de ancho, son bosques que han sido deforestados, el uso de materiales para la apertura de caminos y sendas están siendo sacados de las orillas del río Pilcomayo, con la consecuente pérdida de peces, el ruido de las plantas de gas están haciendo huir a todos los seres vivos hacia el bosque profundo y muchas especies encuentran menos lugar para sobrevivir.

Pero no es solo el Chaco, según ERBOL "Los indígenas de las tierras bajas se desencantan de Evo. El presidente de (CIRABO), Alberto Ortiz dijo hoy que entre el 14 y 16 de abril iniciarán una marcha desde Riberalta hasta La Paz en protesta por la desatención del gobierno a los indígenas de las tierras bajas. Otra demanda tiene que ver con la burocracia en el acceso a los recursos del Fondo Indígena".

La reversión de las concesiones forestales es otro punto que interesa resolver a los indígenas de tierras bajas. Las empresas madereras pagan 20 centavos de dólar por hectárea chaqueada, cuando la Ley Forestal en vigencia señala que deben cancelar un dólar, según datos de la Comisión de Desarrollo Sostenible de la Cámara Baja. En todo el país hay 59 concesiones, de las cuales 15 caducaron entre el 2007 y 2009. Indios sin alma que se quejan.

El decir que los indios no tienen alma, los hace susceptibles de esclavizar y por lo tanto susceptibles de no evangelizar, hoy siguen de esclavos, no han sido evangelizados con la nueva religión del crecimiento económico, los 32 mil millones de dólares que irán para el desarrollo en estos 5 años, saldrán de las entrañas de las TCO y sólo quedará deuda y masacre ambiental, como dice Galeano, debemos unirnos sin negar nuestra diversidad, lo pregonan todos los gobiernos, yo creo que también debemos unirnos sin negar ni eliminar nuestra biodiversidad.