miércoles, 7 de abril de 2010

Felizmente los bolivianos somos optimistas. . .

. . . y no lo vemos el vaso medio vacio, sino, medio lleno.

José Lanza Delgado
joselanza@cs.com

Últimamente hemos estado experimentando un acelerado "proceso de cambio" político, uno que no habíamos visto desde que artificiosamente se nos impuso una constitución extranjera en 1825 coadyuvada por el vendepatria de Olañeta y sus secuaces.

No hace mucho algunos desubicados políticos, yo los llamaría politiqueros, nos asustaban con su cantaleta de ". . . nuestra democracia se esta muriendo. . .", con las ultimas elecciones nos hemos dado cuenta que esto está muy lejos de la verdad. Esa es una indicación mas que a los vendepatrias, antipatrias y apátridas no hay que creerles ni lo que rezan, obviamente mareaban la perdiz para que no nos demos cuenta de su reciente pasado de desgobierno republicano.

Los resultados de las ultimas elecciones nos probaron indiscutiblemente que la democracia se ha implantado en nuestra patria y se queda con nosotros. Y bueno, hasta que nuevamente seamos persuadidos por la retorica vendepatrista que nos tuvo encandilados toda una vida republicana y perderla nuevamente a su "democracia pactada" donde todos toman turnos para llenar sus bolsillos, cosa que puede ocurrir de aquí a unos doscientos años. El MAS se impuso en seis departamentos y se nota que paulatinamente, pero con paso firme, logra enormes avances (cerca del 40%) en el resto del país, realmente no existe otra alternativa política. El gobierno de Don Evo claramente demostró, a nivel nacional, su capacidad de intercambio entre los actores sociales que cohesionan nuestra política y a la vez los bolivianos demostramos nuestra recientemente adquirida madurez política, hartos de la desfachatez anacrónica, hartos del fraude, hartos de la injuria y el maltrato.

Don Evo para estas horas esta convencido que tiene que aprender a diferenciar entre las expectativas nacionales y las regionales, que son, en si, diferentes monstros políticos. Y la única manera de usar su capital político es con gestión, gestión, y gestión. Obviamente cometió tres grandes errores garrafales:

a) hiso amenazas que no venían al caso y que más bien eran contraproducentes, olvidando que gracias a un error similar (cuando Rocha nos amenazo que ya no contaríamos con ayuda de EU) logro levantarse a prominencia.

b) hiso uso de la "dedocracia" en elegir a los candidatos del MAS. Lo mas lógico es que se hubiera establecido un proceso democrático dentro del MÁS (un instrumento demócrata político) y los resultados hubieran sido diferentes.

c) desestimo la propaganda colonialista-feudal-gamonal y tardo en desenmascararlos confiado en que estos se comportarían éticamente; afortunadamente los fraudes que se suscitaron durante estas elecciones están siendo investigados a fondo, como debe ser.

Por el otro lado, la partidocracia nacional de la oposición fue completamente diseminada, al extremo que una de sus candidatas logro un fuerte apoyo principalmente basado en la NO interferencia o participación del partido al que representaba; demostrándonos que el pueblo boliviano, incluyendo a los de la oposición, ya no quiere saber de los dinosaurios ni su inherente política de ingobernabilidad. Pero, eso si, como hemos notado en los últimos días claman victoria como si se tratara de un país paralelo… que imaginación la suya!!... si tuvieran un poco de sangre en la cara se quedarían mutis.

La oposición regional es otra cosa, esta se impuso en la mayoría de las zonas urbanas y no en las rurales, de lo cual se puede deducir que la población trabajadora rural se antepone a la urbana con un gran margen en sus convicciones revolucionarias. Mientras que la oposición urbana todavía sueña con vivir de la mamadera estatal (esta vez departamental) confirmando una vez más su derrota intelectual e ideológica (a pesar de su alfabetismo) y lógicamente apostando a la continuidad de la corrupción olañetista.

Mientras tanto los izquierdistas y derechistas de la oposición seguirán confabulando con sus ajetreos contra-revolucionario (tocando puertas de los cuarteles, contratando terroristas, etc.), tal como lo hicieron en 1946, 1964, y 2008, mesclando todo un mejunje ideológico sin pies ni cabeza. Pero, lo mas distintivo es la inclusión, en esta oposición, de fuerzas separadistas mimetizadas como autonomistas o como culturas de hace siglos cuando en realidad no son mas unos cuantos pelagatos con apego a las pasarelas; a estos seria bien identificarlos y desterrarlos de la escena política ya que sus objetivos son pura y totalmente anti-bolivianos.