lunes, 12 de abril de 2010

LA FACTURA DEL PUEBLO

Manfredo R. Bravo Chávez
manfredobravo@yahoo.com

Después de las elecciones pasadas del 4 de abril y sus consecuencias, estuve tentado de hacer un artículo de análisis que permitiera al lector entender lo que puede suceder en el país como consecuencia de los resultados. Sin embargo, ante los acontecimientos post eleccionarios y la respuesta del gobierno frente a los cómputos parciales, decidí traducir en estas líneas mis reacciones, quizá irreverentes ante la irreverencia del gobierno frente a la voluntad popular.

Hace poco leía un artículo de mi amigo Iván Arias donde nos recordaba el carácter "leninista" del gobierno y en consecuencia su arremetida post 4 de abril con la confrontación. Aunque muchos analistas coinciden que el gran desafío del nuevo período del Presidente Morales, es precisamente la gestión pública, posición que suscribo; la pregunta es si al Sr. Presidente le interesa hacer gestión.

De lo que sí estoy convencido es que en las pasadas elecciones, la estrategia de acumulación de poder se le cayó al Presidente. La figura descompuesta con la que anunciaba los resultados del proceso electoral, tratando de justificar ante sus bases que a pesar de haber perdido las elecciones en cuatro departamentos, siete capitales y sus bastiones como lo eran la ciudad de La Paz y Oruro, Achacachi (La Paz) y Quillacollo (Cochabamba), se habían ganado espacios en los órganos legislativos de gobernaciones y municipios. Sin embargo, vaya paradoja al día siguiente arremete contra las Cortes Electorales de los Departamentos donde fue derrotado, amenazando con juicios penales a sus Vocales.

Si el Presidente se encontraba tan conforme con los resultados obtenidos ¿con qué razón cuestiona a las Cortes Electorales? No me queda la menor duda que su intención es la desligitimación del proceso electoral para justificar el atropello y posterior derrocamiento de las autoridades electas por el mismo voto popular con el que en las pasadas elecciones de diciembre ganó con más del 60%. Resulta que hoy esos votos no han sumado a proyecto de control hegemónico de los territorios que debían ser conquistados, y por lo tanto son fraudulentos.

El pueblo en uso de soberanía le ha dicho ¡Basta Señor Presidente! Usted no puede hacer lo que le da la gana con Bolivia, si se le dio la confianza para que siga gobernando cinco años más, fue para que solucione los problemas del país, no para que con actitudes autoritarias haga de los bolivianos sus "pongos". El Nuevo Estado Plurinacional al que una mayoría de éste país le dio su respaldo, hoy se presenta como lo que fue pensado por los radicales de éste proceso revolucionario: el instrumento para enterrar la república y a sus instituciones.

Ubíquese Señor Presidente. Aprenda a vivir en democracia, el pueblo boliviano le está mostrando el camino. El mensaje de los resultados de estas elecciones es que Bolivia es "plural" y en esa pluralidad, necesita pactar, concertar y empezar a generar resultados que nos permita a los bolivianos "vivir bien" tal como prometió. No existe democracia con partido único, sin mecanismos de contrapesos, sin respeto a las instituciones, sin oposición. El absolutismo fue derrotado con la Revolución en 1879, a usted se lo ha elegido como Presidente del Estado, no como Emperador.

En un país tensionado, ni usted, ni su oposición van a poder gobernar y al final los perjudicados vamos a ser todos los ciudadanos. A estas alturas del partido, todos ya conocemos el libreto con el que pretende gobernarnos. Usted quiere confrontar, porque es lo que saber hacer muy bien, y su estrategia de confrontación hasta ahora le ha permitido fortalecerse. Pero cuándo piensa hacer gestión. ¡Cuidado Señor Presidente! Acuérdese de esa famosa cueca La caraqueña que dice "nunca más hubo cien años yugo, pueblo que resista". El pueblo sabe pasar facturas y al final, se terminan pagando.