lunes, 10 de mayo de 2010

06.5.2010

Henry Rico García
chawita2007@yahoo.com

La derecha no termina de entender que la política la practican los ciudadanos que tienen convicción y no aquellos que solo lo hacen por cálculo político o por un proyecto de imaginación personal; entonces, no es decente ni fiel que se esfuercen por explicar lo inexplicable, porque después del 6 de Diciembre de 2009 y del 4 de Abril de 2010 quedó claro que esa derecha no sólo derrochó la parte, sino que le faltan muchas, muchísimas ideas.

Tanto los senadores y los diputados del Plan Progreso para Bolivia â€" Convergencia Nacional cuanto los de Unidad Nacional y sus equipos de asesores -si es que tienen- identifican mal los objetivos, además la miopía del análisis político no les permite establecer una estrategia cuantitativa, siendo la consecuencia el ridículo, dañando su orgullo propio y la pérdida de su capital personal.

En el caso del PPB-CN, la visión y acción de cándidos políticos en la Asamblea Legislativa Plurinacional fue oportunamente advertida al propio ex candidato presidencial y fugitivo del país, Manfred Reyes Villa que no realizó el más mínimo esfuerzo por tomar debida nota e intentar corregir los desaciertos, y en el caso de UN del estropeado ex presidenciable, Samuel Doria Medina queda claro que solo busca proteger sus intereses económico-empresariales, después de haber sido sustancialmente eficaz a los intereses del MAS en la Asamblea Constituyente.

La oportunidad de oro de la derecha de construir un nuevo discurso y de ofrecer a las bolivianas y bolivianos una opción política formal, coherente y creíble está a punto de sucumbir, porque la estrategia del MAS y del Presidente-Estado Evo Morales Aima es sepultar la arrogancia, la ficción, el ardid y la suposición no solo del PPB-CN y de UN sino también de cuanto opositor intente cruzarse en el camino del cambio y la transformación, incluido el Movimiento Sin Miedo.

Por todo lo que se ve en la televisión, se escucha en la radio, se lee en los medios impresos o a través de internet, los dos ex presidenciables, sus parlamentarios y sus ex candidatos a asambleístas solo polemizan no debaten ni ofrecen opciones, lo que confirma plenamente que la polémica no es un debate intelectual. O hacen "huelgas de hambre" sin sentido cuando la ley es taxativa, envían mensajes grabados desde el exterior por el día de su cumpleaños, cuando deberían estar en el país, en nuestro país asumiendo sus responsabilidades políticas producto de torpezas funcionarias, o un ex candidato a Alcalde denuncia supuestas irregularidades en las actas de la elección departamental y municipal, cuando éstas ya están oleadas y sacramentadas. ¡Qué falta de ubicación!

En el PPB-CN, en UN y en las restantes agrupaciones o frentes regionales del país, han olvidado que la táctica es dinámica y el mejor de los planes estratégicos es inútil si no se pueden ejecutar tácticamente, es decir, la táctica enseña el uso del instrumento y la estrategia sirve para alcanzar el objetivo. En todos, no se ve ni lo uno ni lo otro, excepto en el MAS.

Ahora quedan muchas preguntas. ¿Han fracasado realmente las corrientes de la derecha? ¿Habrá discusión posible a los dogmas social-comunitarios que están imponiendo una rivalidad sin límites?

Como quiera que éste es un momento de especial desbarajuste para el centro-derecha y para la derecha propiamente, el Presidente Evo Morales Aima responde cada día con más energía e imaginación a los inofensivos conservadores expresada en la inocua oposición parlamentaria, política, cívica y vecinal.

En el Movimiento Al Socialismo no reconocen los valores del capitalismo, pero defienden el papel del Estado como moderador de las desigualdades sociales y el acercamiento de la política al ciudadano en el ámbito de las necesidades concretas y cotidianas. Ahí está la diferencia entre los oficialistas y los opositores, además quieren construir regiones con autonomía y visión integradora del país, mientras la derecha no tiene ni discurso para construir su propia identidad cuidando el interés colectivo que les permita construir un liderazgo capaz de realizar cambios sin alterar el sistema, es decir, un liderazgo reformista, aunque ello llevará tiempo, y como van las cosas, llevará mucho tiempo.