viernes, 28 de mayo de 2010

ENTEL ¿A DONDE VAS?

Carlos Hugo Laruta Bustillos
chlaruta@hotmail.com

ENTEL, ¿a dónde vas? Es la pregunta que los bolivianos nos hacemos, con el derecho supuesto de ser propietarios o accionistas, y que incluye a YPFB, COMIBOL, ENA, LACTEOSBOL, y otras empresas que el actual Gobierno ha iniciado o "nacionalizado".

En América Latina, las "nacionalizaciones" clásicas implicaron la expropiación -en muchos casos sin indemnización- de las empresas extranjeras que explotaban algún recurso natural o algún servicio que el Estado consideró estratégico.

Esas nacionalizaciones nacieron de visiones ideológicas radicales donde se reivindicaba a la justicia y la solidaridad redistributiva como elemento central, frente a un empresariado internacional o nacional considerado deshumanizado frente a esos principios. Esta fue la característica de las nacionalizaciones de las décadas de los 50s y 60s del siglo XX en América Latina. El estado de bienestar y la ideología populista fungieron como matronas de esas nacionalizaciones.

Un dato central de ese proceso nacionalizador, es que pocas veces fue de preocupación la gestión de dichas "nacionalizadas", y poco interesó en ese primer periodo populista y nacionalista cuáles eran los resultados económicos reales de la nacionalización de dichas empresas. Salvo excepciones, Brasil, Costa Rica, Uruguay, los principios directrices de la gestión moderna, fue vista como "burguesa" y "reaccionaria", y no pareció vinculada a sus aportes reales al bienestar de la población. Al fin del ciclo populista y nacionalizador, cuando se agotó su ideología de sustento, se vio claramente que la corrupción, la ineficiencia, la prebenda, el patrimonialismo, el subsidio estatal que generaba competencia desleal, reiteraba el ciclo de ineficiencia, prebenda y demás rasgos de las nacionalizadas del periodo clásico.

Las décadas de los años 80 y 90 del siglo XX, las sociedades latinoamericanas, mas globales y modernizadas, se permearon fuertemente respecto de la importancia los principios de la gestión moderna como son la eficiencia, la competitividad, la productividad, la confianza, la sostenibilidad.

Y, cuando en Bolivia se observa un segundo tiempo de "nacionalizaciones" durante el actual Gobierno del MAS, la pregunta pertinente es si algo se aprendió del primer ciclo de nacionalizaciones o si se reiteran los viejos conceptos y prácticas de la gestión en las empresas iniciadas o nacionalizadas.

Muy tempranamente, los casos de corrupción en YPFB (Santos Ramirez y lo contratos ilegales con Catler Uniservice), nos indicaban que predominaba en la gestión de dicha empresa, bandera de la nacionalización junto a ENTEL, el "capital social sindical", asentado en el fuerte espíritu de justicia redistributiva estatal, pero ajena a las gestión moderna de meritocracia, competitividad, productividad, sostenibilidad y confianza.

La reciente denuncia realizada por Unidad Nacional respecto de la tendencia a la quiebra económica de ENTEL, pone nuevamente en el foco de atención la pregunta de si ENTEL esta siendo administrada bajo el "capital social sindical" (patrimonialismo partidario, ineficiencia, subsidio estatal, insostenibilidad).

Está en cuestión si todo el gasto ostentoso en propaganda, esconde, que ENTEL está administrada o a la vieja usanza o a la nueva gestión. Preliminarmente, el resultado es claro: ENTEL pierde dinero y pierde mercado frente a las otras empresas de la competencia en un mercado que crece vertiginosamente cada año. Sin duda, a la hora de esta evaluación inicial, queda claro que la gestión de las empresas "nacionalizadas" requiere un apellido claro: gestión moderna, y que si ello no ocurre se habrá retrocedido a la nacionalización clásica y por ello ineficiente y onerosa para el Estado y empobrecedora para la ciudadanía.