jueves, 13 de mayo de 2010

La “avalancha" sobre el Oriente Boliviano

Guillermo Capobianco Ribera
Memocapobianco@gmail.com

La primera, la de los años 50, se llamó "la marcha hacia el Oriente" y fue un emprendimiento estratégico fundamental junto a las otras medidas estructurales; Reforma Agraria, Nacionalización de Minas y Voto Universal.

La actual, la que se está produciendo ahora en pleno "Proceso de Cambio", bien podría llamarse "la avalancha sobre el Oriente Boliviano" que tendrá efectos positivos y negativos profundos en el mediano y largo plazo.

La primera "marcha" extendió soberanía nacional y estatal en territorios de la llanura antes vacíos, ampliándola hacia las cinco fronteras de su territorio surgiendo así Bolivia como factor geopolítico de primer orden en Sudamérica.

La llegada al gobierno y al poder del Presidente Evo Morales y de su Partido el MAS cerró el ciclo de la "Revolución Nacional" en sus principales etapas; la del Nacionalismo, la de la derecha conservadora, la del militarismo y la del socialismo democrático.

Fue el ciclo que protagonizaron los Partidos llamados "tradicionales "y las FFAA, que iniciaron el Proceso en los años 50, que intentaron revertirlo con las dictaduras y gobiernos militares de diversa orientación y que rescataron finalmente la democracia liberal en los años ochenta.

Ese Proceso de cambio revolucionario construyó la estructura de poder del país sentando las bases de una economía mixta, plural y complementaria entre el estado y la iniciativa privada.

La "avalancha" actual, es también, al igual que la marcha de hace medio siglo, un proceso fundamental en curso ya que persigue el desplazamiento y asentamiento poblacional desde el país andino hacia los territorios de la llanura, sea mediante la compra legal de bienes raíces, sea mediante el avasallamiento de tierras urbanas, sub urbanas y del área rural.

El objetivo estratégico a mediano y largo plazo es la toma total del poder político tanto a nivel nacional como regional, mediante el voto ciudadano controlado y la acción represiva del Ministerio Público, versión "moderna" de la represión

El Proceso de los años cincuenta construyó su propia "institucionalidad" expresión de su modelo de economía plural, llegando incluso a la toma democrática de municipios como el de Montero o la Presidencia de la CAO –Cámara Agropecuaria del Oriente.

Bajo este contexto, Bolivia vive actualmente la paradoja política de este Siglo: un "modelo económico" exitoso, pero sin liderazgo ni expresión ideológica ni política plasmada en un Proyecto Nacional.

De otro lado un Proyecto hegemónico de Poder sin identidad ideológica propia pero con un liderazgo convocador y carismático.

La elite del modelo productivo y autonómico, actualmente diezmada por la represión oficial, y aquella del Proyecto hegemónico gobernante, tienen ante si un "espacio" de cinco años para dirimir esta paradoja histórica.

La no resolución correcta de esta contradicción fundamental, podría llevar al país hacia la implantación de un estado policial, represivo y totalitario.