lunes, 31 de mayo de 2010

Profundizando la Nueva Percepción Racional en Bolivia

Leandro Santalla Bustillos
santallaleandro@yahoo.es

En primera instancia antes de entrar al tema central de éste articulo, es necesario replantear algunos conceptos y tendencias que hasta el momento han sido pasados por encima sin ser tomados en cuenta. El superficialísimo coyuntural forma en el "colectivo" de las personas una nueva concepción en diferentes marcos y espacios, en la mayoría de los casos pueden ser equivocados.

No solamente se trata de un asunto netamente interno del partido oficialista ni una anécdota política más, el tema "Patzi" pasa a otros tipos de planos, posiblemente sin miedo a exagerar ni dramatizar estemos presenciando una novela interesante que no solo se limita al campo político. Estamos al pendiente de una trama muy parecida a " El Extranjero" del genio Albert Camus donde no solo se juzga la acción de una persona sino que se juzga un todo- integral, contenido con prejuicios, valores, visiones y filosofías. Claro ésta novela tiene un condimento especial, la incorporada y reconocida; justicia comunitaria y una adaptación muy pero muy criolla.

Quiero ser referencial con respecto a una tendencia en el mundo de mayor liberalización y apertura social, donde los derechos individuales se afianzan y tienen mayor respeto, en síntesis de "que cada uno haga con su vida lo que le dé la gana". Un individualismo con apertura globalizadora. Pero en nuestra legislación recién estrenada es claramente definible el poder de la comunidad en aspectos sociales, políticos, familiares, económicos, etc. Entonces si tomamos la "onda" comunitaria en cuenta, existe una serie de coartaciones dentro de la ideal conducta del hombre, en este caso los valores de orgullo y honor cambian.

El caso específico de Patzi no solo es hablar de una noche de copas, sino de lo que conlleva esa actitud que está en ámbitos primordialmente morales, sociales y comunitarios. Los principios rectores no son los valores de un posible buen posible gobernador, en la realidad es todo lo contrario, la "buen persona" por encima del gestor público. En síntesis que importa si es un buen candidato y un buen gobernador aquí es importante que no sea un borracho, vuelven a resurgir una sociedad moralista que en favor de todo impone valores nuevos que son de aceptación de la comunidad o tal vez de una determinada elite gubernamental, partidaria o sindical.

Para concluir es de mi urgencia especificar la dicotomía entre lo comunitario y el desarrollo individual de los componentes de una sociedad, el resaltar el comunitarismo por el denominado "proceso de cambio", entonces vamos a convertir al Estado en comunitario "medible", plurinacional y con respeto a todos o en todo caso vamos entrar en un proceso de aislamiento de actitudes en decisiones unilaterales, solo juzgando actitudes y no capacidades. La ironía de esta historia es que uno de los ideólogos de este proceso es el primero en no saber cómo manejar la nueva forma de elección racional y el nuevo Estado comunitario.