miércoles, 9 de junio de 2010

CONSTRUCCIÓN DE UN NUEVO MODELO

Luis Fernando Ortiz Daza
lufo69@yahoo.com

La correlación de fuerzas en el departamento está signada por la confrontación de intereses mezquinos y foráneos de sectores políticos que no ven en la unidad del departamento la salida a una crisis político – institucional de larga data. Hacen falta señales de apertura al diálogo y la concertación desde la Asamblea Departamental y desde el Ejecutivo de la nueva Gobernación. La sensación en la población es que se ha perdido mucho tiempo, que se debería haber hecho mejor las cosas.

Sin embargo, se deben considerar aspectos relativos a la conformación del poder desde el nivel central hacia los niveles departamentales y locales. En la estructura que se está construyendo, a nivel nacional, la lucha está dirigida a imponer un nuevo modelo de Estado con una visión andino centrista de corte "socialista" con apoyo de movimientos sociales supeditados a los intereses de una nueva casta que busca cambiar el orden establecido. Se busca eliminar un fantasma que se resiste, el modelo neoliberal con el famoso decreto 21060, vigente hasta estos días.

El instrumento para el cambio es la nueva Constitución Política del Estado que en el camino de su construcción e implementación ha puesto a las fuerzas sociales en estado de confrontación permanente. Así, la elección de los asambleístas, el funcionamiento de la Constituyente, la lucha por la sede de los poderes, la resistencia al modelo de nuevo Estado que se pretendía y que finalmente fue el Congreso de la ex República que modificó la nueva Constitución, nos llevó tiempo y esfuerzos que imposibilitaron la gestión económica y administrativa del Estado.

En el ámbito departamental, Tarija estuvo a la vanguardia en la lucha, también por la construcción de un nuevo estado, un Estado Autonómico e incluyente. Este proceso se llevó energía y tiempo en la inclusión de las autonomías en la nueva CPE, que en principio fue resistida por el Gobierno Nacional. La conformación de la asamblea Preautonómica para la elaboración del Estatuto Autonómico, el permanente acoso para que con amenazas de un supuesto décimo departamento se pretenda dividir el departamento, los cacicazgos regionales y una lectura inadecuada de la realidad de algunos líderes imposibilitaron la gestión económica y administrativa del Gobierno Departamental.

Otros aspectos a considerar: los referendos revocatorios, referendos por los estatutos autonómicos, la confrontación "media luna" – occidente, intereses corporativistas de ambos bandos casi nos llevan a una guerra civil. Las acusaciones de terrorismo, movimientos armados de ponchos rojos y grupos de resistencia en la Amazonía boliviana, además de algunos movimientos seudo cívicos atrincherados que en su momento paralizaron al país con bloqueos al igual que los sectores cocaleros del Chapare, los Yungas y colonialismo interno hábilmente manejado, hicieron imposible la construcción de un nuevo Estado.

En el camino hay muchos muertos, aún está la herida abierta de muchos pobladores, la justicia que nunca llega, siguen los linchamientos. Existe la persecución político – judicial, la independencia del poder judicial es una tarea pendiente y de allí debe partir la reconciliación entre Estado y Sociedad, entre Estado y Regiones.

Como tarijeños, que somos todos los que viven, estudian y trabajan en este suelo debemos partir hacia la construcción de un nuevo modelo de convivencia, respetando la unidad en diversidad, debemos aprender que pasó el tiempo del tiempo perdido, que pese a todo lo que se ha hecho para dividir, al fin de cuentas haya servido para multiplicar, que no todo está mal hecho, que existen cimientos y simientes fuertes en cada uno de nuestros representantes y cada uno de nosotros. No defenestremos gratuitamente, si se tiene que denunciar lo que está mal, que sea con argumentos, no a base de cálculos políticos.

Las señales de apertura, de diálogo y concertación parten ahora de la asamblea departamental, la asamblea regional del Chaco y de la Gobernación y ejecutivos seccionales. Cada cual a su tarea y se tiene que discutir la repartición de la torta económica que hace posible gestión y administración, que se lo haga en función de población y territorio, no en función de corporaciones y empresas.

Los recursos naturales pertenecen a todos, que accidentalmente estén en una pequeña porción de territorio no los hace dueños absolutos, pues, debemos recurrir a la historia y el derecho que da la misma, para que haya una repartición justa.

Quienes nos representan, deben responder a sus electores, no es posible que por consigna, asambleístas que fueron electos por su provincia estén por ejemplo luchando por la separación definitiva del departamento o por intereses económicos de otras provincias.

Los ejecutivos seccionales tienen la enorme responsabilidad de gestionar y ejecutar recursos. La Gobernación debe llegar a hacerse sentir en todo el departamento, hay un gabinete que debe salir de la plaza de armas y escuchar el clamor de un pueblo que estamos seguros va a apoyar el trabajo, la paz y el diálogo. Los agoreros de la confrontación, los calculistas ya no tiene cabida.