lunes, 7 de junio de 2010

lecturas sobre la reunion Evo y Ruben

Ivan Arias Duran
ivanariasduran@hotmail.com

Para los que somos demócratas como forma de vida es una alegría que se den políticas de dialogo, concertación, inclusión, justicia y desarrollo integral. Y es que no se puede ser demócrata en unas cosas y en otras no; la democracia se construye día a día y no es solo voto. En ese sentido, el encuentro que se dio esta semana entre Evo Morales y Rubén Costas, Presidente de la Republica y Gobernador de Santa Cruz respectivamente, fue muy bien visto por varios sectores de la ciudadanía que, ya cada vez mas cansados de tanta confrontación, anhelan pactos y equilibrios que lleven a acuerdos sobre temas centrales que permitan luchar contra la pobreza de forma unida y decidida entre todos. " Dios mío, decía un pasajero, cómo perdemos tiempo en pelearnos, acaso tanto nos odiamos los bolivianos? Acaso no es tan simple ponerse de acuerdo para aprovechar la riqueza que Dios nos dio y no desperdiciarla?". Por ello, la reunión E&R trajo una luz de esperanza para todos los que ansiamos que el odio, racismo y sed de venganza entre bolivianos acabe. Es una gran oportunidad para construir puentes de reconciliación, confianza y buena fe. Esta es una lectura.

Sin oponerse al encuentro, hay otra que se basa en los datos del contexto y en preguntas a propósito de ello. Estos algunos datos antes de la reunión E&R. Día previo a la cita se conoció una encuesta de nivel nacional que mostraba la caída del Presidente de 70 a 44% de aprobación. Los sucesos de los Ayllus de Uncía, donde hay mezcla de contrabando, pobreza y narcotráfico, está demostrando la irracionalidad a la que está conduciendo el etnicismo y de cómo el Estado puede ser devorado por una lógica segregacionista constitucionalizada en eso de que ahora somos la sumatoria de naciones y no Republica. Uno de los más serios candidatos a la Presidencia de Brasil declaró que el 90% de la cocaína que llega a ese país viene de Bolivia. Los ajustes de cuentas entre bandas, ya que las autoridades se resisten a hablar de cárteles, de narcotraficantes con presencia de colombianos, mexicanos, serbios y bolivianos tiene en vilo a la opinión pública preguntándose si esto no se está ya pareciendo a Ciudad Juarez. En lo cotidiano, los precios tienden a subir: no hay maíz, escasea el azúcar y los transportistas amenazan con subir el precio de los pasajes. Un osado empresario que pide reglas claras para las inversiones privadas, es acosado por el Gobierno sin que nadie de su gremio salga en su defensa. Mientras en el Parlamento, el oficialismo aprueba leyes sin tomar en cuenta a la oposición y asegurándose una ley electoral, de justicia y de autonomías a su medida. Finalmente, la arremetida del poder central contra las autonomías opositoras (sean estas municipales o departamentales) siguen para que sus principales autoridades sean destituidas y encarceladas.

En este contexto, la reunión E&R a quién favorece? Es R funcional a E? Por qué el líder cruceño no fue a la reunión con una agenda publica de temas nacionales y regionales que lo hubiesen convertido en vocero de los problemas que enfrenta la Republica? Está primando la lógica de sálvese quien pueda y la de que "si no puedes con tu enemigo, únetele"? El Gobierno está apostando a aislar a Beni y Tarija de Santa Cruz mediante un pacto de no agresión? Santa Cruz, baluarte de la libertad de empresa, mediante su líder no tiene nada que decir contra la arremetida estatal a una de sus compañías más exitosas? O ésta también tiene que rendirse para seguir engordando como lo han hecho la mayoría? Es ético el silencio ante los "linchamientos sin ley"?