viernes, 2 de julio de 2010

CUATRO AÑOS PARA DEJAR DE SER LOS DE SIEMPRE

Pepe Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com

Fascinados, casi embobados frente a las pantallas de televisión estamos espectando a los últimos cuadros sobrevivientes de una contienda futbolera mundial. Atrás quedaron monstruos sagrados como Inglaterra, Italia, Francia, Brasil y Argentina. Con seguridad que muchos de los miles de bolivianos que gustan del balónpie imaginariamente y por fracción de segundos nos hemos imaginado a nuestra selección boliviana compitiendo en esta justa deportiva.

La emoción de cantar el himno boliviano en tierras extranjeras, el grito de un gol y la frustración de ver nuestra valla batida por el tanto oponente están lejanos como el acceso a las costas del litoral, como la eficaz y eficiente administración de la cosa pública, como la honestidad y la transparencia de instituciones recaudadoras del Estado. Los bolivianos debemos conformarnos en hacer barra por alguno de nuestros vecinos mientras vamos confirmando nuestra coronación como la "cenicienta del futbol latinoamericano"

Ahora el excelentísimo presidente Juan Evo, con una supermáquina voladora recientemente estrenada tendrá que esforzarse más no solo para viajar cuando se presentan problemas y como forma de evadirse de la realidad nacional dejando a obsecuentes, aprendices y alguna itinerante autoridad del ejecutivo para que solucione problemas reivindicatorios de los "movimientos populares". El hombre nacido en Orinoca debe ubicarse en el contexto y pensar que la nueva adquisición, el avión, en términos económicos debe rendir resultados favorables en diferentes ámbitos.

Tenemos más de cuatro años para visualizar a un entrenador de futbol con la suficiente capacidad para, por lo menos, lograr nuestra clasificación y si se puede ser "tercero" en el próximo mundial de futbol. Nuestro dirigente cocalero y a la vez mandatario de la nación (¿?) debe hacer correctas apreciaciones para contratar a un entrenador que nos cobre un cojón de plata pero nos garantice dejar de ser los "últimos negritos de la fila". Para ello hay que dejarse del estúpido chauvinismo de colocar a un entrenador boliviano. Por favor, la intensión puede que sea buena pero necesitamos a expertos ajedrecistas del futbol planificado sin desmerecer a nuestros compatriotas.

No olvidemos los últimos resultados y la espada de Damocles que cayó sobre nuestro sufrido ex entrenador y glorioso jugador de futbol quien supo hasta el último momento controlar su frustración y soportar una avalancha de maledicencias, insultos y golpes innobles extensibles a él y a su familia. Por favor Presidente, cuidado con colocar a un dirigente cocalero como futuro entrenador usando la más falaz expresión de "participación y democracia". Cuidado con contratar a un familiar, pariente o compadre del chapare porque nos iremos a pique. ¿Quién le ha dicho a usted que nombrar a un ex jugador de futbol como titular de una cartera de estado lo hace idóneo para entender la problemática del deporte? Es como decir que la policía está siempre lista para combatir el crimen dado su óptimo nivel de formación y sus sueldos justos y honestos.

Ahora que con mayor razón va a hacer periplos de gran distancia, pida a sus consejeros y asesores que le estructuran una política gubernamental del deporte con visión de futuro. Los jóvenes están cansados de esa expresión oxidada, rancia y jurasica: "la juventud es el futuro de la patria". El futbol es pasión de multitudes y todos quienes todavía tenemos fuerzas correteamos tras la pelota en momentos libres, con mayor razón adolescentes y jóvenes. Mientras intereses sectarios de políticos disfrazados y agrandados por el poder se encuentran en escaramuzas, genuflexiones y discursos mal balbuceados y caóticamente vocalizados, muchos jóvenes optan por la droga, por el tatuaje, el alcohol, las pandillas o simplemente los embarazos no deseados.

Por el momento y a nivel nacional quien debe contagiarlo de ese criterio serio, entusiasmo y fortaleza por el deporte es ese hombre con olor a santidad mitad empresario mitad sacerdote de nombre Eduardo Pérez Iribarne. El y sus 5 locos lindos desde hace mucho tiempo le han apostado a promocionar y fomentar el deporte ciclístico y con una continuidad medible y cuantificable en años consecutivos sin pedirle un solo centavo al gobierno y con la regular colaboración de organismos de orden y seguridad. A eso se llama visión y emprendimiento, lo demás son críticas, amedrentamientos y declaraciones quejándose que el mundo esta confabulando contra el gobierno.

* ACLARACION, el Presidente de la República no nombra o elige al entrenador de la selección de futbol pero como estamos en tiempos de la toma total del poder puede que estas líneas sean adecuadas y pertinentes,