jueves, 1 de julio de 2010

Él... que pudo haber sido

Guillermo Capobianco Ribera
memocapobianco@gmail.com


Surgió en un momento privilegiado de tendencias positivas en el planeta; pudo haberse convertido cual lo es ahora Mandela, en Sudáfrica, en un icono universal de libertad, de democracia, de progreso de integración y de tolerancia.

El Presidente Morales y su entorno desperdiciaron una oportunidad que la historia les brindó en bandeja de plata para hacer de este país una referencia política y geopolítica de cohesión social, territorial, étnica y cultural en Sudamérica.

Con la aprobación de las 5 leyes fundamentales y la próxima elección por voto directo de magistrados del órgano judicial, se habrá implantado en este país una "dictadura constitucionalizada" impuesta desde su origen a punta de bayonetas en recintos militares y al precio de vidas humanas resultado de violentas rebeliones ciudadanas.

Se trabajó desde el comienzo en base a un doble espejismo ideológico y político: mostrar a Bolivia como un país mayoritariamente indígena-campesino borrando de la sociología nacional al pueblo mestizo y a la clase media empresarial y urbana construyendo mediáticamente una supuesta "oligarquía-terrateniente" focalizada en el oriente y centralmente en Santa Cruz.

Se pretendió, desde el comienzo, adaptar forzadamente el manual "revolucionario" del siglo pasado reemplazando "el voto por el fusil" pero sin cambiar una sola coma de los propósitos y procedimientos violentos y represivos de una "clase y cultura emergente" con vocación de clase dominante y hegemónica.

La "dictadura constitucionalizada" del Presidente Morales y su entorno están logrando construir una "superestructura de poder y de gobierno" que les puede garantizar una permanencia prolongada en el ejercicio del mando.

Han logrado una centralización completa de los poderes públicos eliminando todo vestigio de pluralismo, respeto de las minorías y vigencia del estado de derecho como conquista universal de toda democracia moderna.

Los "triunfos electorales" y políticos del gobierno, logrados mediante la presión de los "movimientos sociales" y la cohersión de los aparatos represivos del Estado, han ido mermando sin embargo, poco a poco, la inmensa popularidad internacional inicial del Presidente Morales hasta convertirlo ahora en uno de los más aislados políticamente en el interior de la comunidad internacional.

La política de estado permisiva respecto de la economía informal del contrabando, el narcotráfico y la corrupción, ha sido denunciada públicamente desde Brasil que endurecerá sus mecanismos de control a partir del próximo año preparando desde ya las bases operativas del mundial y las olimpiadas del 2014.

El entorno ideológico – anacrónico del Presidente Morales, al parecer liderizado desde la Vice Presidencia del "Estado Plurinacional", en su intento exitoso hasta el momento de instalar en el país una "dictadura constitucionalizada" habrá hecho del Presidente Morales un dictador de nuevo tipo en Sudamérica.

El, que tal vez pensó y pudo haber sido un gran líder de dimensión universal.