sábado, 31 de julio de 2010

Yunchara: fibra de esperanza

Ivan Arias Duran
ivanariasduran@hotmail.com

"Como van a traer llamas –exclamaba indignado un conocido personaje en la expoferia tarijeña del año 2000- eso es cosa de collas, es ajeno a nuestra realidad chapaca!!". El desgarre de vestiduras ante la presencia de campesinos que venían a mostrar sus primeros ejemplares de crianza de llamas, aparte de revelar que a mucha gente de la ciudad de Tarija le falta salir de la plaza, exponía un provincianismo conspicuo y total desprecio por la innovación. "Empezamos con 200 llamas, hoy tenemos 12 mil - cuenta don Eleodoro Jurado pionero de esta reconversión productiva- llamas de calidad que ya estamos "exportando" como vientres y sementales a regiones de Oruro y Potosí". Y esto no es cuento, es una realidad que enorgullece a los comunarios del Municipio de Yunchara: "Es el resultado de la unión de voluntades de muchas personas e instituciones tanto públicas como privadas"(Gladis Alarcon, Alcaldesa).

Yunchara es uno de los municipios más pobres de uno de los departamentos más ricos del país, pero en vez de ponerse a llorar y lamentar, los yunchareños, arañándole a las ideas creativas, se atrevieron hace diez años atrás dar un salto que cambie sus vidas. "Las llamas siempre ha habido en las alturas de Tarija, pero debido a la migración estos animales fueron olvidados y reemplazados por los burros - cuentan los actuales socios de la asociación de camélidos - El burro come más que las llamas, es depredador de las praderas y un burro de cuatro años se lo vende a 80 bolivianos, mientras que la llama, debido a sus patas "acolchonadas" no erosiona las praderas y tampoco saca de raíz los pastos. La llama de cuatro años se la vende en 800 Bs".

Esto que hoy es una realidad, hace años era un sueño de locos, una promesa, una esperanza. La alcaldía, los comunarios e instituciones visionarias tuvieron que sacar una ordenanza, buscar apoyo de la cooperación internacional, de la prefectura y del Gobierno Nacional. El primer desafío fue el repoblamiento para luego pasar a las pasturas y manejo de derivados. "Nuestras praderas no son tan extensas como las de otros departamentos, por ello desde el principio hemos apostado por criar, entre vientres y sementales, llamas de alta calidad tanto para carne como lana. Hemos cumplido con el repoblamiento, ahora vamos hacia la producción de derivados" (Amado Altamirano, asociación departamental de camélidos)

El municipio cuenta con un matadero y maquinas para la producción de derivados. Las 500 familias involucradas, están organizando la III Feria departamental de llamas y subproductos en Yunchara entre el 13 y 15 de agosto, con el apoyo de la Alcaldía, Gobernación, instituciones y Soboce. "Eso de "vivir bien" solo será realidad cuando los campesinos tengamos dinero en los bolsillos para ahorrar y gastar, por eso nos hemos metido en este desafío de cambiar nuestra base productiva, nuestra forma de pensar: no basta el lamento, lo que sirve es hacer cosas buenas en alianza entre todos, como en un cadena, pero una cadena productiva", me decía un yunchareño presente en el lanzamiento de la III Feria que se realizó en "La Casona", hermoso centro de eventos ubicado en plena plaza Luis de Fuentes de la ciudad de Tarija. Así, desde las alturas chapacas se están tejiendo, día a día, fibras de esperanza, fibras de unidad, fibras de progreso para ciudadanos y ciudadanas que aman su terruño y su patria. Este es un ejemplo que debemos seguir en vez de cada día tejer redes y trampas de odio y separación.