sábado, 10 de julio de 2010

Pruebas, por supuesto que hay pruebas.

Oscar Simoreal
simoreal@hotmail.com

¿La gran prueba que demuestra que el gobierno recibe dinero del narcotráfico es que encontraron a la "supuesta ex-noviecita de E. Morales traficando con pasta de coca"?

¡Esa si es un pedazo de prueba! Es la prueba con la que sueña todo fiscal. Le felicito señor Mariaca. Con pruebas así el gobierno estará temblando de pavor.

Le reitero, una vez más, que luchar contra la injusta prohibición de comerciar internacionalmente con la hoja de coca (excepto a la empresa productora de Coca - Cola*,** ) es la mejor manera de evitar que exista hoja excedentaria para el narcotráfico. Independientemente, de que esa lucha significa pelear por los recursos naturales y renovables de su amada Bolivia.

Seguir defendiendo, por acción u omisión***, la prohibición de comerciar internacionalmente con la hoja de coca significa excluir de la vida económica a una parte de los campesinos bolivianos. Aquellos cuyas tierras, por condiciones edafológicas, climáticas, comerciales o de carencia de infrestructuras adecuadas para el transporte, no son adecuadas para la producción de ningún otro producto agricola que el resto del planeta esté dispuesto a comprarles.

Luchar por la hoja de coca es luchar por la emancipación económica de muchos miles de familias campesinas de los Andes.

Así que le animo a que utilice su increible capacidad deductiva para encontrar argumentos a favor del comercio internacional de la hoja de coca y conseguir la abolición de esa prohibición injusta.

Sinceramente, creo que es mejor que apliqué su inteligencia a este tipo de asuntos, ya que de conseguir que retiren a la hoja de coca de la lista de estupefacientes y permitir a los campesinos bolivianos, peruanos, ecuatorianos y colombianos comerciar con sus recursos naturales les proporcionará a sus países una buen aporte de divisas y el narcotráfico tendría algo más difícil conseguir materia prima para su negocio.