jueves, 5 de agosto de 2010

ESTADO PLURINACIONAL ESPURIO

Roberto Márquez
rbtmrquez@yahoo.com.br

Partiendo del concepto de Estado coincidiremos en que este es un ente abstracto que se expresa en forma concreta en el gobierno de una Nación, es decir, este Estado Plurinacional es lo que contiene la política del gobierno actual, expresada a su vez en la correlación de fuerzas favorable, mas claro: hasta cuando Evo y el MAS pierdan las elecciones y cambie esa correlación de fuerzas. Así de simple, parece el futuro del Estado Plurinacional de Bolivia.

En realidad, nació atrófico y espurio, pese al nombre y apellido de nación "indigenaoriginariocampesina" que le pusieron; en realidad un Estado difícil e imposible de sostenerse siquiera en el tiempo, como una "utopía social, económica y política". Es una maraña de comprobación oficialista, de una "hipótesis" formulada para dar contenido a un gobierno fútil, sin doctrina política definida, y amorfo por sus múltiples expresiones políticas y sociales coexistentes en su seno; mas bien, salido de las urnas gracias a las condiciones electorales favorables, y a la capacidad de maniobra desde el gobierno utilizando el aparato estatal; frente a las escasas o nulas posibilidades electorales de la oposición en un escenario de esa naturaleza.

Cuales los indicadores para tal aserción: Así la nueva NCPE este llena de expresiones memorativas y rimbombantes; lo cierto es que la actitud del gobierno oscila casi siempre al margen de ella; se define de socialista, pero, alejada del socialismo científico de Marx y Engels, seguramente mas cercana al nacional socialismo de Hitler y Mussolini. Se dicen antineoliberales, mas su política económica descansa en el "neoliberalismo"; apuntalan al decadente capitalismo de Estado para avivar el surgimiento de nuevas logias oligárquicas con fisonomía indigenista aprehendidas de sus estructuras, encauzan el surgimiento de una burguesía burocrática corrompida por el poder, -la más reaccionaria de las burguesías- aunque se llenen la boca blasfemando contra los "oligarcas".

El Estado Plurinacional, no tiene capacidad para la autodeterminación, porque está entregado a intereses políticos y económicos foráneos; está plagado de agentes de origen extranjero y sospechados por los propios bolivianos; personajes estos velados solo para el control de los opositores. El Estado Plurinacional, no tiene autoridad para esclarecer muertes y desapariciones de bolivianos en comunidades campesinas como las de Uncía. El gobierno del Estado Plurinacional no lo hará, ¿qué pueden valer unas cuantas vidas humanas, frente a un "maravilloso" proyecto de gobierno masista? Nada, en su lógica política.

El famoso Estado Plurinacional, es mas conocido por la corrupción, ineficiencia, irresponsabilidad y abuso de poder campeante desde las mas altas esferas del aparato de gobierno, terminando en los funcionarios departamentales o provinciales y en asambleístas que obedecen a directivas palaciegas. Sus disfraces de "ama qhilla, ama llulla, ama suwa", son eso: clichés para ganar adeptos de toda índole, desde crédulos insospechados, hasta fanáticos impetuosos de las clases medias. El Estado Plurinacional, no sabe de democracia, de tolerancia ni de cohesión. La unidad es su peor enemiga; vive de la disgregación, de la discordia, la cizaña, la mentira y el odio.
Todos esos aspectos señalados y que algunos lectores llamarían los "antivalores y antitéticos", esos aspectos encarna el Estado Plurinacional, porque en su seno, se desarrolla un profunda contradicción destinada a su aniquilamiento. Una de esas contradicciones es entre Estado – Sociedad; es precisamente el nivel de descomposición en el que se debate el país. El desgaste del Estado en regiones cada vez más grandes del territorio boliviano, o a través de un gobierno incapaz de cumplir con las más elementales conquistas sociales, económicas, jurídicas y políticas contenidas en la propia NCPE, los tratados internacionales especialmente de los derechos humanos; todo ello, frente una sociedad cada vez más conciente de esa realidad. Contradicción que terminará por re-fundar más temprano que tarde a la República de Bolivia, sobre la base de una correlación de fuerzas cualitativamente diferente.

Ni ésta, ni las nuevas generaciones no se merecen un Estado Plurinacional Espurio e Incompetente.