lunes, 9 de agosto de 2010

SISTOLE Y DIASTOLE

Carlos Hugo Laruta Bustillos
chlaruta@hotmail.com

Un corazón sano tiene complementarias sístole y diástole. Una gestión de gobierno democrática combina adecuadamente la gestión de la política (relaciones de poder, acuerdos y tratos con aliados y atención de demandas) y la gestión pública (obras, inversiones, es decir administración del presupuesto nacional para efectos del bien común).

Viendo la historia nacional, el enorme MNR de la revolución del 52, inició su caída entre 1960 y 1964 a partir de los abusos cometidos desde el poder, las disputas internas entre liderazgos parciales, las purgas y expulsiones mutuas, combinado con una parálisis de la economía nacional. Es decir, mucha política y poca gestión pública. Esto inició el periodo más largo de Gobiernos militares del siglo XX. Cuando el MNR quiso dar el zarpazo final a través de su tercera prórroga en 1964, su descomposición interna y su ineficiencia gubernamental eran tan grandes que se hizo imposible su permanencia. Salvando las diferencias históricas y sociológicas, parece que hoy está ocurriendo algo semejante con el MAS.

Sístole. Amplió la investigación del supuesto caso de terrorismo, involucrando a muchas personas. Inició el copamiento del poder ejecutivo territorial con la cacería de Gobernadores y Alcaldes de oposición que ya se aplicó en Quillacollo, continuó en Sucre, amenaza a Potosí y La Paz. Aprobó con premura las Leyes estructurales en el parlamento sin escuchar las sugerencias de mejora realizados. Intentó copar por la fuerza la dirección de la Federación de Asociaciones Municipales (FAM). Ignoró una pugna entre Potosí y Oruro por una frontera interdepartamental rica en piedra caliza pero imprecisa en la geografía. No quiere detenerse en la consolidación de su poder total. Mucha política hacia los actores externos al MAS.

Loayza, Patzi, Villca, son menos apoyos sociales, igual que menos votos en occidente cuando alteños y paceños abandonan la ciega confianza en el partido oficial y votan por UN y el MSM. La resistencia indígena (CPILAP, CIDOB, CONAMAQ) a los planes desarrollistas, hidrocarburíferos y camineros del gobierno. Muertes en Caranavi por disputas internas entre "rosca finas y rosa gruesas" del MAS. La proximidad narco-amauta Siquititi Waranca (autonombrado guerrero de mil tigrecillos o gatos monteses) con el centro del poder político y sus obscuros nexos posibles. Show mediático de un espía alemán-boliviano con Torrico, Llorenty, Farfán y Vásquez. Ruidosa caída de Surco desde el cielo del CONALCAM por culpa de una borrachera altiplánica manejando vehículo oficial. Amenazas de renovada violencia en Caranavi. Mucha dosis de política hacia adentro del MAS.

¿Falta de estructura partidaria o purga selectiva de líderes para su construcción? Si. Pero también exceso de política, exceso de poder. El MAS hizo mucha política en dos cosas, a) convencer masivamente a la gente de que ellos eran los impolutos del cambio deseado y por ello había que aplastar a la oposición y b) hacer creer a la gente que cambiar el país era cambiarlo en el papel muerto de la Constitución.

Diástole. Pero la gente es de carne y hueso, y pide lo que el MAS no puede y, probablemente (no tiene condiciones internas para ello), no podrá darle. Se lo notó ya en abril de 2010: no existe concreción de obras y bienestar para el pueblo. A orillas del lago, el Presidente reclamó que la ejecución presupuestaria esté a agosto en menos del 20 %. No se podrá lograr ni el 50 % para fin de año. La inseguridad ciudadana está a flor de piel, faltan planes claros, políticas sectoriales claras, faltan gestores públicos eficientes, faltan capacidades de gestión inexistentes en el MAS. Es decir, hay poca capacidad de gestión pública, que hoy es lo que la gente demanda y exige. ¡ Poca e ineficiente gestión pública!

La sístole política va en aumento junto a la descomposición interna del MAS. Y la diástole administrativa muestra la parálisis de la inversión pública y el bienestar colectivo. ¿Hemos ingresado a la fase de descomposición del poder político hiperconcentrado en el MAS? Ya hay síntomas de que se va desmoronando un monstruo grande, envenenado con su propio alimento: el poder total.