miércoles, 8 de septiembre de 2010

LA JUSTICIA COMO INSTRUMENTO

Luis Fernando Ortiz Daza
lufo69@yahoo.com

Quienes hayan obrado en contra del interés público y el bienestar de las personas deben ser juzgadas para cumplir una condena, este es más o menos el concepto que se tiene de la justicia en el imaginario popular, sin embargo, la justicia es la concepción que cada época y civilización tiene acerca de la equidad y de la búsqueda del bien común. Es un valor determinado por la sociedad. Es el conjunto de reglas y normas que establecen un marco adecuado para las relaciones entre personas e instituciones, autorizando, prohibiendo y permitiendo acciones específicas en la interacción de individuos e instituciones.

Así, la justicia en una espiral dialéctica avanza y retrocede y avanza, en nombre de la justicia se cometen injusticias, pues, los hombres y mujeres somos falibles, por eso se establecen reglas y normas de carácter universal, para que esos fallos no vulneren los derechos de las personas a una legítima defensa.

Por esos derechos, se han establecido procesos, por eso mismo y en nuestra constitución se habla de la famosa sentencia ejecutoriada para inhabilitar a quienes obran en contra del interés público y el bienestar de las personas. No se puede condenar en nombre de la ley por una acusación o imputación, mientras no se les pruebe lo contrario no se les debe quitar sus derechos. No es justo que en nombre de un proceso de cambio y para cortar etapas se promulguen leyes de interés político partidario.

No es posible que la justicia sea un instrumento político y social de los pueblos, cuando la intención es la eliminación de cualquier vestigio opositor y la confiscación y/o apropiación de las autonomías como visión progresista de un país. La justicia se debe aplicar universalmente, debe ser valorada por todos los integrantes de una sociedad. En Nuestro caso el Estado Plurinacional de Bolivia.

Para algunos la venganza, el ojo por ojo, es hacer justicia. Actuar contra un grupo social, político o étnico para reivindicar injusticias históricas, se cree que es hacer justicia. Así como con saña y ante la emergencia (de emerger) en un período anterior, una élite condenó a líderes con visiones diferentes, no puede ser que se actúe de la misma manera, por experiencia propia y por haber sufrido torturas, humillaciones y vejámenes.

Es tan manifiesta la persecución político – judicial de algunos gobernadores, alcaldes y ex autoridades del anterior régimen, que se hace imposible creer en la justicia, las condenas de antemano hechas por autoridades del poder ejecutivo y legislativo, obligan a los operadores de justicia designados a dedo a actuar a gusto y complacencia del poder político. Esa es la justicia que aprendemos los ciudadanos, donde el padre manda, la madre aguanta y los hijos reproducimos la violencia y la corrupción y sobre todo la injusticia.
Sobre llovido mojado, la justicia como instrumento para la división entre los pueblos, como instrumento para la apropiación de recursos, no otra cosa podemos inferir de la ley de Deslinde Jurisdiccional de la Justicia Indígena Originario Campesina.

La viceministra de Justicia Indígena Originario Campesina, Isabel Ortega, explicó que "el espíritu del anteproyecto de ley respeta la vida, el derecho a la defensa y la vigencia plena de los derechos colectivos establecidos en los pueblos indígenas originarios", ¿esos mismos derechos no deberían serlo para todos?.

Agregó que también fija las facultades de las autoridades indígenas para resolver conflictos territoriales. Hipotéticamente y como mal pensado, podríamos decir que la intención es que sea la justicia comunitaria la que resuelva el conflicto limítrofe entre la Provincia Gran Chaco y O´ Connor, la propiedad de los campos Huacaya y Margarita en Conflicto con Chuquisaca. ¿Serán los Guaranís Tapietes, Weenhayek y Quechuas, quienes definan esta situación?

¿Cómo se establecerá en la ley las diferencias entre la justicia ordinaria y la indígena originaria campesina? ¿A quiénes se aplicará la justicia comunitaria? ¿ Ésta administrará todos los delitos contemplados en el Código Penal o solamente aquellos castigados por usos y costumbres?. Este falso debate debe terminar con la aplicación de una sola justicia para todos. Bonito sería que un gobernador chaqueño (por la cercanía con la TCO Guaraní) sea juzgado como Félix Patzi, por un delito que no fue y con una pena que da pena.