domingo, 17 de octubre de 2010

Chile y su historia

Jose luis Flores
peflobur@hotmail.com

Esta semana hubo un hecho que llamó la atención a millones de personas en todo el mundo: el rescate de los mineros atrapados en Chile; pero al margen del mismo hecho espectacular, vale la pena puntualizar éste mismo hecho y sus consecuencias. Quizas sea una especulación, mas, vale la pena lanzar algunas reflexiones sobre el hecho.

Como nunca, los chilenos exaltaron su patriotismo y mostraron varias cosas a la vez: su unidad al margen de sus problemas cuotidianos. Y la pregunta surge: han logrado los chilenos superar esa herida abierta por los tantos muertos y desaparecidos durante la dictadura de Pinochet?, durante esos momentos del rescate parecia que si, solo el futuro lo demostrará. El otro hecho, Chile mostró que es un país en balance, que junto a Brasil, Argentina y Uruguay, conforma el grupo de paises más estables, politica y economicamente. Pero eso no es nuevo, pues Chile yá, durante la época Allende era un país que logró industrializarse. Cabe recordar al respecto, que un profesor de Economía en UMSA, por los años 80, decia. no hay que mirar A EEUU para ver un modelo de desarrollo económico, es suficiente ver a nuestro vecino Chile, que por entonces, estaba economicamente unos 200 años delante nuestro.

Volvamos a nuestra realidad, Bolivia, históricamente un país dividido claramente, entre una clase media que vive casi como en el resto de los paises nombrados anteriormente y una mayoría indígena, marginada de la vida nacional; digamos un país que ha sobrevivido en constante crisis, pues no logró superar éste problema básico, que el MNR, lo entendió y se lanzo a un proceso de cambio yá el 52; este proceso no duró mucho, pues otras fuerzas regresivas truncaron el intento, para devenir nuevamente las crisis no superadas, hasta octubre 2003. Una conclusión, no se puede desarrollar un país dividido y por tanto debilitado, ademas con un proyecto neoliberal excluyente.

El proceso Actual, tiene perspectivas futuras, pero necesita el concurso de todos los bolivianos. La clase media boliviana debe admitir- aunque lo ha hecho a medias -que el país está en buen camino, que este proceso es solo el inicio, pues las consignas de octubre del 2003: la industrialización de los hidrocarburos, la industrialización agropecuaria, tierra y territorio deben ser un hecho, dentro un tiempo comprensible; no hay que olvidar que los peocesos revolucionarios toman tiempo. Esta revolución democrática debe seguir su curso y debe nacer una oposición constructiva que aliente este cambio por el bien de todos los bolivianos.