viernes, 29 de octubre de 2010

Jodidos estamos todos

Fabian Restivo
unfotografo@hotmail.com

Una de las frases escritas mas veces por Galileo Galilei, fue "yo creo en la razón". Quizá por eso la inquisición, creando las bases de una estirpe violenta y autoritaria, lo condenó en nombre de la libertad de pensamiento, con el argumento mas sólido que la iglesia consiguió construir durante cinco siglos " son herejes!".

Mil quinientos años después, el Papa, Juan Pablo Segundo, pediría perdón a la humanidad "por la barbarie cometida".

Claro que Galileo no había leído aun (por cuestiones que todos comprendemos) a Oscar Eid diciendo "jodidos estamos todos". Si lo hubiera leído, quizá habría reflexionado sobre lo profético de la frasecita y otro sería el cuento.

Cuando comenzó en Santa Cruz la dramática e ineficaz resistencia contra el artículo 16, de la ley contra el racismo y la discriminación, le dije a un amigo que las instituciones cruceñas no podían negar su estirpe y su vena violenta. Y pregunté: como van a negar ahora que son racistas?

La matemática le aporta a la sociedad factores básicos, como la suma y la resta. El ejemplo es: si sumamos violencia y racismo, en mis tablas da "autoritarismo", una de las tantas deformaciones del ser humano. La suma da un resultado pobre, barato, miserable…pero existe. Existe así porque las "razones" que concurren a la discusión, también son pobres, baratas y miserables: La libertad está de duelo. Ley Mordaza. Socorro viene el comunismo…

Finalmente, ante el desparpajo mediático, un grupo de personas, periodistas serios, probos, responsables e independientes, forman una plataforma de discusión y dicen: "defendiendo los derechos de los periodistas y de la población, exigimos estar en las reuniones donde se discuta la reglamentación de la ley contra el racismo y toda forma de discriminación".

La respuesta de los huelguistas nucleados a favor del insulto no se hizo esperar, con esa velocidad mental que los caracteriza gritaron a coro el argumento más sólido que consiguieron construir en cinco años: Son masistas!

De las muchas razones que escuché y leí de los integrantes de esta plataforma, una me pareció la mas emblemática, quizá por su porción de sentido común: "No creo en el MAS, desconfío del MAS, por eso voy a estar ahí, vigilando, se que me van a combatir, y no me importa, soy periodista y esta es mi guerrita".

Se sabe que en la última huelga de periodistas en Santa Cruz, las opiniones estaban divididas. Y sabemos que "institucionalmente", ganó por fuerza, sin consenso y con la orden del patrón, la opción mas dura, irracional, violenta y racista: Nada con la Ley. Estamos a favor de la libertad de expresión. Y la mentira ganaba su primera batalla.

La pregunta siempre es la misma: ¿cuanto tiempo se puede sostener una mentira?

Los opositores a la ley antirracismo, se nuclean en nombre de la libertad y la democracia, defendiendo los principios del derecho a disentir. Y haciendo gala de su estirpe, desconocen a sus propios compañeros y llaman traidores a quienes, dentro de sus filas, pretenden discutir la ley. Piden a gritos sanciones para quienes asistan a las reuniones de reglamentación y les profetizan infiernos con azufre y desventuras eternas a quienes disientan con la posición democrática, principista y católica de defender el derecho al disenso en libertad y democracia.

Pregunta tonta: ¿censuran a sus pares en nombre de la libertad de palabra?

Si esa es la gente que decide lo que leemos en los diarios y lo que vemos en los noticieros, habrá que aceptar definitivamente que aunque Galileo tenía razón, Oscar Eid es un profeta: Jodidos estamos todos.