lunes, 11 de octubre de 2010

La crisis integracionalista del masismo

Franz Rafael Barrios Gonzalez
franzrbarrios@yahoo.com

Después de la naturaleza aparente en cualquier resquicio del zaparrapiento esquema político del programa oficialista. Uno de sus mayores déficits programáticos reside en la perspectiva y forma de la "integración social" que los "procuradores políticos" de las supuestas "catervas de excluidos" proponen.

Además de ser la aparente "integración social" generada desde el resentimiento y la vindicación. Desde la idea de sometimiento de esos resentimientos por sobre los demás. Esta "integración social" de las supuestas catervas de excluidos se proyecta únicamente desde la idea, que las excluidas catervas, deben integrarse a las dimensiones socio-políticas a las que supuestamente nunca tuvieron acceso el sí por el sí. De la forma que fuere. Aun sin coherencia, ni sustento discursivo para con su praxis. Sencillamente los procuradores políticos presentan su "integración" por gula material y obsesiva revancha contra el prójimo.

Siendo que las excluidas catervas descuidan, o bien omiten integrarse a los supuestos "otros" -a sus "prójimos"-. El fin de su fárrago político, en ese su breve espejismo de poder, consiste en la reivindicación material de las condiciones y estructuras de clase -económicas-. Por ello no existe dentro su presupuesto una sincera y real intención de integración social, que no sea otra que la integración por exclusión para la satisfacción únicamente material. En este esquema de integración por exclusiónno cabe la persona como tal, sino en tanto medio de satisfacción (de terceros) o simple cosa u objeto.

Una integración por exclusión invasora de esos que siempre tuvieron más y/o mejor acceso a las condiciones materiales de las dimensiones socio-políticas. Que por cierto no son cuantitativamente mayores en proporción demográfica que los de las excluidas catervas. Y por ende jamás las excluidas catervas podrán ser atendidas en su totalidad. Ya que los favorecidos materialistas siempre serán un reducido sub grupo de poder.

No podría ser de otra forma -por medio de la débil, incompleta y obvia matización seudo marxista- que se pretenda asaltar condiciones sociales de clase. Para simplemente reemplazar una clase por otra que siga sometiendo y beneficiándose en su cicatera rosca. Todo ello por medio del espejismo discursivo o la calaverada de las apariencias.

Las intenciones socio-políticas, de las catervas plebeyas, se desmoronan en una severa patología de no considerar a los "otros"; inclusive a la gran mayoría de sus mismos "excluidos". Y consiguientemente generar una nueva exclusión clascial/picto-racial desde el histórico rencor y sed de vindicación.

Es por tanto la única anhelación de la satisfacción material la que gobierna los deseos de los procuradores aparentes de las catervas de excluidos, que piensan ser "integrados" por un programa vicioso y de congénita crisis esencial.

El servicio público oficialista y central confiesa su intencionalidad en la siempre publicitada idea del Estado/Gobierno monopólico. Interviniente este en todos los estamentos del cuerpo social boliviano, en razón de su cáustico afán absolutista.