lunes, 11 de octubre de 2010

La Democracia está de cumpleaños

Rolando Morales Anaya
rolando@entelnet.bo

Hace 28 años, un 10 de Octubre, el pueblo obligó a los militares a respetar el voto y logró que el Dr. Hernán Siles Suazo, varias veces ganador de las elecciones, fuese ungido en la Presidencia de la República. Este acontecimiento marcó el comienzo de un proceso largo y aún inconcluso de construcción de la Democracia.

Un paso importante en la construcción de la Democracia es poder elegir a las autoridades y respetar el voto popular. La esencia de la Democracia es la posibilidad de generar múltiples propuestas que compitan para mejorar el bien común, pues cuantas más personas haya que participan en la elaboración y discusión de políticas públicas, se puede esperar mejores resultados. Esta simple máxima debería evitar tentaciones totalitarias y llevar a los gobiernos a garantizar la libertad de expresión, promover el debate, respetar las instituciones que tienen que ver con la Democracia y respetar la independencia de los Poderes.

El paso de la elección de personas a la libre discusión de propuestas puede ser difícil. Por ejemplo, la mayoría numérica en la elección de candidatos puede estar en situación perdedora en el debate de ideas. Cuando ello ocurre, la tentación de imponerse por la fuerza es grande destruyendo las instituciones que permiten a la democracia funcionar y coartando la libre expresión.

Miles de compatriotas han luchado en el pasado contra las dictaduras militares por la defensa de la Democracia, de los Derechos Humanos y de las Instituciones. Muchos han sufrido persecuciones, encarcelamientos, torturas y exilios, pero tuvieron el valor y el coraje de no cesar en su esfuerzo de contribuir a tener una Patria mejor. Sorprendentemente, algunos de ellos son actualmente víctimas de nuevas formas de violación a los derechos que ellos contribuyeron a restituir. El 28 aniversario de la Democracia la encuentra deteriorada. La persecución política que antes se hacía con militares, paramilitares y policías ahora está en manos del Gobierno con el manto de la Justicia con resultados igual o más perversos. Se debilita la Democracia y se destruye las instituciones abriendo las puertas a la corrupción, al mal uso de los dineros públicos, a la arbitrariedad y a las venganzas personales y políticas. Se destituye a las autoridades elegidas por voto popular. Se promulga leyes destinadas a penalizar judicialmente la libertad de expresión que está herida de facto por el temor sembrado en la gente.

La población siente un sentimiento de pesimismo similar al que tuvo cuando García Meza anunció que se quedaría en el Gobierno durante 20 y aconsejaba a los opositores andar con sus testamentos bajo el brazo. Muchos creen que esta fase descendiente de la construcción democrática puede ser de larga duración. Sin embargo, la historia atestigua que estas etapas en la construcción democrática son de corta duración. El que ha luchado a los 15 años, seguirá haciéndolo a los 30, a los 50 o a los 80 años y habrá una nueva ola de jóvenes dispuesta a retomar la posta. En este nuevo aniversario de la Democracia es importante recordar que siempre habrá compatriotas preocupados por el devenir patrio y dispuestos a sacrificar todo, incluyendo sus propias vidas.