domingo, 3 de octubre de 2010

No soporto la discriminación

Carmen Buitrago
predilecta2505@hotmail.com

Estoy en contra de la discriminación ...., este estigma se encuentra arraigado en nuestra sociedad, es un mal que daña y lastima el sentir del amor propio de un ser humano.

Dios nos creo a su imagen y semejanza, pero en variedad y distinción de razas y credos.Los aires de superioridad se puede observar en el medio en que vivimos, se desprecia al colla, al camba, a la mujer madre sola, al que no tiene estabilidad emocional, al pobre (desposeído), al analfabeto, al negro, al indio, etc. Al ver este desequilibrio? los que son parte del prototipo de individuos, supuestos selectos de las bondades de la naturaleza, creo que estas beldades deberían ser los primeros en demostrar y proceder con hidalguía y respeto y no menospreciar.

Hay muchos descendientes de mineros (trabajadores que extraen de la tierra la riqueza aurifera o plata) que han visto de cerca el trabajo duro y mortal, digo esto?? por las consecuencias a mediano plazo por el ambiente de ese entorno, suficiente razón para superarse estudiando en las universidades estatales y luego obtener un título académico que les sirvió para destacarse en diferentes áreas, lo que se valora de ellos es que no olvidan su cuna, aman la patria y siguen siendo humildes sirviendo desde donde ahora gracias a su intelecto sobresalen. Evidentemente sus padres se sienten complacidos al verlos.

Cuantas madres sacrificadas vendedoras de mercado en el rubro de comida, desayuno y api, sacaron adelante brillantes profesionales ¿Acaso el trabajo es delito??.

El trabajo no denigra, el trabajo dignifica reza el dicho popular, hombres y mujeres que trabajan honradamente aunque sea vendiendo piedra, se sacrifican por darles una vida mejor a sus hijos. Es un derecho no¡¡

Pero claro.....el corrupto, el narcotraficante y el contrabandista, ostentan bienes lujosos, lucen cosas carisimas y se rosan según parece con lo mejor de la sociedad ......como da envidia el temple osado e impetuoso.

El gobierno ha sido textual al indicar que la ley de imprenta se mantiene tal cual esta, más claro agua. Es oportuno recordar a nuestros humoristas bolivianos, obviamente no hay en cantidad pero si en calidad, han desarrollado un talento muy peculiar característico de las vivencias y costumbres de nuestros pueblos, de personajes sobresalientes del lugar, como puede ser también de los políticos ¡ no tienen sed de venganza de nadie, simplemente es humor¡

Me parece que a este segmento hay que incentivar, con la perspectiva de que las Unidades Educativas auspicien y alienten esta virtud agradable y divertida, promocionando a estos talentos, pero no extinguirse. Un saludo para todos ellos son excelentes.

Y dale.. basta de racismo y discriminación,