lunes, 4 de octubre de 2010

Nosotros los locos

Virginia Amelia Antezana
pisulina1@yahoo.com

Nosotras y nosotros los locos no reconocemos a los socialistas, comunistas, izquierdistas, maoistas, marxistas leninistas, como miembros de nuestro grupo, menos todavía a la pléyade de autodefinidos como tales, por la sencilla sinrazón de que si tienen la convicción personal de ser tales, y asumirse como tales, están lúcidos saben los argumentos en orden para defender su discurso y expresar su opinión. Puede que sus conceptos hayan sido más contruídos por inducción, influencia y perorata constante en su entorno de vida que por sus vivencias, eso es otro cantar, pero al menos están convencidos de lo que sienten frente a los grupos humanos excluidos de toda oportunidad.

Nosotros las y los locos, tenemos otro perfil. Tenemos los sistemas cognitivos, afectivos, síquicos, intelectuales, mentales disparados en dimensiones diversas y aunque las causas parecen múltiples para esa dispersión de percepciones, no son tantas. Lo que los lúcidos llaman Realidad nos ha machucado tanto los sistemas racionales que cuanto percibimos es un caos horrible e insoportable, por lo que en defensa propia decidimos escapar de tanto embrollo y refugiarnos en una dimensión que aunque no perfecta, por lo menos es nuestra y está bajo nuestro control, lo que no pueden decir los cuerdos y sensatos.

Algunos de nosotros que no sabemos ni por las tapas qué significan los términos socialismo, comunismo, colectivismo, izquierdismo, maoismo, marxismo, leninismo, y/ni sus conceptos opuestos por el vértice de individualismo, capitalismo, liberalismo, derechismo, positivismo, aristocracismo, abolenguismo, contrabandismo, volteadurismo, corrupcionismo, traficantismo ni proteccionismo... et al. estamos esperando como buenos locos y locas que los demás vean las cosas desde nuestra peculiar sensibilidad cual es el horror a la violencia, maltrato, abuso, violación, atropello, chantaje, extorsión, engaño, fraude, trampa, no importa de quien venga ni cuál ideología profese.

Tienen que ser tolerantes con nosotras y nosotros los locos, que no percibimos diferencia alguna en la manera de actuar en la realidad que tienen ambos o más bandos, es más, si parecen paridos y criados por el mismo padre. Su lucidez y cordura nos desconcierta, comprando por comprar nomás armamento y chucherias bélicas de los rusos, armando a personas que no tienen ninguna consideración por la vida de otros, entrenados para atormentar a indefensos, como lo hicieron con nuestro vicepresidente cuando muchacho, entrenados para destruir comunidades como lo hicieron con las de nuestro Presidente, entrenados para todo lo que no es humano, cuando pueden conseguir todas las confesiones con una cucharilla de pentotal, cuando pueden conseguir todos los escarmientos poniéndolos en cocinas, lavanderías, limpieza de corrales, traslado de agua en baldes por años, hacer adobes de por vida sin salario, encerrarlos en una guardería con bebecitos enfermos sin que pueda taparse los oídos, y si son además violadores castrarlos en limpia cirugía. Entregarles armas, so pretexto de que un invasor está agazapado para achicar nuestras fronteras, cuando saben a ciencia cierta, pues son lúcidos y cuerdos, que cuantas veces ajenos territoriales han querido se han adueñado de pueblos enteros con solo poner un mercado en un barrio pobre. Esa es la lucidez y cordura que nos espanta, por ello en nuestra dimensión nos felicitamos de estar locos y locas, y al que se sane encuérdandose y lucidizándose le deseamos feliz postulación electoral.

Esta libre expresión fue a propósito del mensaje de Tito Pedro a Rafael Bautista.

Lo dicho, nosotros los y las locas no reconocemos cuerdos y lúcidos como nuestros pares.