viernes, 19 de noviembre de 2010

con estos opositores ¿quien necesita oficialistas?

María Carola Mercado
mariacarolamercado@yahoo.com

Los opositores son, quien lo duda a estas alturas, unos buenos para nada, una comparsa de llorones.

El milico atrevido y opresor dice que el ejercito boliviano es anticapitalista y antimperialista y los opositores ni se inmutan. ¿por qué no lo denunciaron ante la fiscalía por desacato y por violación a la constitución y a las leyes? ¿por qué no cosieron a solicitudes de informe o interpelaciones al milico, al ministro de defensa y a todo el estado mayor? ¿por qué no pidieron ante la contraloria o ante quien sea necesario una auditoria completa del milico deliberante, para que todos y todas sepamos exactamente de donde ha sacado sus casas, sus movilidades, sus cuentas bancarias hasta en el último centavo?

No puedo dejar de preguntarme dónde estaría ese señor, militar anticapitalista, cuando sus compañeros de armas asesinaron a Quiroga Santa Cruz y a tantos otros ¿donde está él y su talante revolucionario de izquierdas cuando las pobres viudas, hermanas, hijas de los desaparecidos quieren averiguar dónde están los restos de sus serers queridos? ¿por qué no abre los archivos, no hace justicia, por qué socapa a los esbirros que apretaron cobardemente el gatillo? Anticapitalismo oportunista para seguir todos los meses cobrando el cheque de la impunidad que paga las casas, los autos y los viajes.

El milico puede decir lo que quiera, que son anticapitalistas, antimperialistas o que todos tenemos que andar con el testamento debajo del brazo, o con el manifiesto comunista, o con las obras completas de Grarcía Linera y a nadie le importa, menos a los opositores, que son una vaina, que no hay uno bueno, uno que trabaje o que nos haga ver que tenemos alguna esperanza, que no hay uno que nos infunda respeto, ni alegría de escucharlo, ni ganas de volver a votar por él dentro de 4 años.

La gran desilusión. El ejercito no nos desilusiona, porque ya estamos acostumbrados y acostumbradas. Estaríamos mejor sin ellos. El oficialismo tampoco, que sabe lo que quiere y arrasa con el resto sin compasión y sin escrúpulos. Pero la oposición es una nausea, un espectro vomitivo, parlanchines en los asientos del BOA, felices de vuelta a sus departamentos y mudos y selenciosos en los curules, incapaces de juntar dos ideas distintas y nuevas, seres onomatopeyicos, monosilábicos y mononeuronales. Los y las Reck, Muñoz, Gil, Navarro, Becerra, Antelo, Monasterios, caterva proveida de lo más apático y desabrido de la política boliviana. Sólo se libran Reyes y Gutierrez. Nadie más.

Los y las opositores bolivianos estamos huerfanos y huerfanas. No tenemos a nadie. Nos la tenemos que bancar por nuestra cuenta. Tenemos en contra al ejercito, al gobierno, a la justicia, al poder electoral y también a los opositorers de UN y de Convergencia. ¿qué será de nosotros? ¿quién podrá ayudarnos?