jueves, 23 de diciembre de 2010

La maquinita de fabricar billetes

Guillermo Capobianco Ribera
memocapobianco@gmail.com


El pueblo de todas las etnias, regiones y clases sociales despide este año bajo la sensación de que "algo" no está funcionando como debiera ser en la economía , debido a que la masa monetaria circulante y abundante no está acompañada de la producción que le corresponde

La política redistributiva del estado plurinacional que tiene un fundamento social encomiable, ha potenciado con bonos, incrementos salariales y otros beneficios el mercado de consumo nacional.

Se ha potenciado la demanda y eso en cualquier economía sea ésta de carácter socialista neoliberal o comunitaria genera presión estructural sobre la oferta disponible sobre todo de alimentos de la canasta básica.

Se trata de una ley vigente en todo el planeta y puesta al desnudo desde las épocas en que Adam Smith difundió las claves de la economía moderna y del capitalismo; la Ley de la oferta y la demanda.

Esta es una Ley universal que el gobierno no puede aunque quisiera "derogar" mediante un simple Decreto.Lo cierto es que la masa monetaria circulante está presionando sobre la oferta disponible

En estos dias de fiesta y regocijo popular la ciudadanía acude a los mercados y centros de comercio para alarmarse frente a precios exorbitantes sobre todo de alimentos de consumo básico como el pollo, la carne de res, la de de cerdo y otros.

El Gobierno central intenta dar una explicación culpando de aquello sólamente a la especulación del comercio intermediario y al contrabando.

Es una verdad a medias.

Lo que acontece es que el potenciamiento de la capacidad adquisitiva de los salarios y la "demanda agregada" con fuertes inyecciones de dinero en la economía añadiendo incluso los rebalses de la economía delictiva necesariamente deberá ser complementada con una política de estado agresiva de apoyo a la producción.

Es lo que no ha hecho el gobierno

Por el contrario, no sólo que ha desincentivado a los sectores productivos con medidas "modernamente irracionales "como aquella de prohibir la exportación o fijar "franjas" de precios a los productos "estrella" como la soya, sino que ha "proyectado" una imagen negativa de riesgos y ausencia de seguridad jurídica en el. Interior de la comunidad de comercio internacional..

Mientras, los precios suben y la oferta se contrae.

Aparece entonces la frustración de los sectores sociales menos favorecidos que exigen el cumplimiento de promesas oficiales para poder alcanzar los niveles de consumo disponibles y el aparato administrativo central cae en la tentación de echar a andar y funcionar la "maquinita" de fabricar billetes.

Este país debe ser tal vez el único que "elogia" la importación de productos de consumo popular como el azúcar y denuncia mediante campañas mediáticas la asimetría de precios de la gasolina, el gas licuado y el diesel con respecto de los precios vigentes en los países del entorno.

La política que propone es el combate al contrabando.
Lo cual es correcto; pero resulta que a veces esta política no se cumple

Se comenta que la administración central estaría "gastando" dinero de los créditos de provenientes de organismos internacionales para cubrir gastos corrientes.

De ser cierto eso seria muy peligroso para la economía del país.