miércoles, 1 de diciembre de 2010

¿Por qué es tan difícil lograr un acuerdo climático?

Alain Muñoz
alain.munoz.h@gmail.com

La ciencia es clara, la tecnología existe, el dinero también. ¿Por qué es tan difícil lograr un acuerdo climático en Cancún? Lo explica Gerardo Honty, analista de información que sigue las negociaciones desde 1998.

Los países desarrollados no está dispuestos a disminuir la cantidad de gases causantes del cambio climático que emiten, si antes los países en desarrollo no se comprometen a disminuir los suyos, mayores a la de los desarrollados desde hace una década.

Honty, quien asistió a 6 ó 7 cumbres anteriores similares a la de Cancún, aclara que los países en desarrollo, por su parte, no quieren comprometerse, a menos que los industrializados les transfieran grandes cantidades de dinero para disminuir sus emisiones, y para prepararse ante los impactos del cambio climático.

Las tendencias muestran que, mientras las emisiones de los países industrializados disminuyen, las de los en desarrollo aumentan, especialmente en países como Brasil o la India, denominadas "economías emergentes". Por eso, los industrializados exigen que también las disminuyan.

Los países en desarrollo argumentan que no les corresponde, porque el cambio climático no se debe a las emisiones actuales, sino a las pasadas. Sin embargo, si se mantienen las tendencias, hasta el 2030 los países en desarrollo habrán emitido más que todo lo que acumularon los industrializados a lo largo de la historia, puntualiza el analista del Centro Uruguayo de Tecnologías Apropiadas (CEUTA).

Hacer las transformaciones para evitar el cambio climático costaría el 1% del PIB, entre 500 y 600 mil millones de dólares. Lo que en el fondo se negocia, en cumbres como la de Cancún, no es tanto cómo se reducen las emisiones, sino cómo se reparte el costo entre los países del mundo.

El proceso de negociaciones, desde hace cinco años, demuestra que nadie está dispuesto a ceder en sus posiciones, puntualizó Honty, quien también integra la Plataforma Climática Latinoamericana (PCL).

Un callejón sin salida, del que Cancún no saldrá, si continúan las tendencias. Aunque quizás logremos ponernos de acuerdo en qué dirección buscarla o, siendo más esperanzados, logremos vislumbrar la luz al final del túnel, quedando un largo tramo por recorrer.