martes, 22 de marzo de 2011

Fin de Fiesta.

Cynthia Perou G.
cynthia_perou@hotmail.com

El otro día, acompañaba a mi sobrino a un cumpleaños y debido a las movilizaciones llegue tarde, el niño me dijo que ya no quería entrar porque la fiesta había acabado, yo un poco culpable, ya que si hubiera salido dos horas antes de mi casa para llevarlo, el niño seguramente habría podido jugar con sus amigos, le pregunte ¿Cómo sabia? Y él con la experiencia de cuatro años de celebraciones me contesto, que los globos de la puerta ya se habían desinflado, no había música, y los payasos salían con buzo fumándose unos puchos. Ante tal abrumadora realidad pensé que lo mismo pasaba en Bolivia, ya vivíamos el fin de fiesta.

Aprovechando el ánimo anti-todo que tiene el actual gobierno, los transportistas han decidido pedir la derogación del Decreto Supremo 21060, noticia que para nuestros pseudo izquierdistas gobernantes, debería haber sido motivo de algarabía, sin embargo la contradicción en la que viven nuestros administradores, una vez más les trae problemas.

El Decreto Supremo 21060, rompe con el monopolio sindicalista, permitiendo el transporte libre. Esto quiere decir que el minuto que se derogue dicho Decreto, los transportistas tendrán por el mango al gobierno y a nosotros, los siempre castigados ciudadanos, nos tendrán, al trote o en bici. Práctica que por cierto el presidente del Estado Plurinacional no podrá cumplir ya que su rodilla se lo impide, por eso y de acuerdo a los usos y costumbres utilizara el medio incaico de movilizarse en andas.

El 21060 es la piedra angular del modelo neoliberal boliviano, pero en este momento también parece que será la piedra que utilizaran algunos para lapidar a quienes prometieron erradicar las practicas oligárquicas, de derecha en este país.

Para los pocos fieles que aun tiene el MAS, esta defensa socapada, de una política económica tan satanizada, y base discursiva de la Campaña pasada, podría ser la última de las señales de una aparatosa caída, para aquellos indigestados de poder seguramente será parte de una teoría conspirativa, pero para nosotros, los del día a día, los ciudadanos, esto solo significa, que por las lides políticas paso otro candidato al éxito y un ganador del fracaso, que como siempre, nos costó más de lo que teníamos.