martes, 22 de marzo de 2011

RE: EL ESTADO SUBSIDIARIO

Gonzalo Rojas Ortuste
gorojas_99@yahoo.com

Asociar la figura y el legado de Aristóteles al autoritarismo, muestra un enorme desconocimiento de uno de los pilares de la filosofía política y ética de Occidente y de la humanidad. Aristóteles en efecto tiene por la política un alto concepto, "la más arquitectónica de todas las artes" y por ello quiere significar la construcción esforzada de la polis, espacio de la convivencia de los iguales que son únicos (diferentes). Su apuesta al logos como recurso para la convivencia y el manejo de la divergencia excluyendo la violencia está muy lejos de cualquier autoritarismo y más bien abona la posibilidad de pensar en un conjunto intelectualmente armónico que sin estar enteramente desligado de la realidad aspira a la vida entre ciudadanos, lo que el republicanismo contemporáneo tiene como portaestandarte hoy día. el trabajo de Hannah Arendt en esa vena (La condición humana) enseña que el siglo XX (y hoy diriamos XXI) puede seguir aliméntadose de esa noble tradición, mucho más exigente en términos éticos que la sola persecusión egoista del lucro como leit motiv con la ilusión de que esa busqueda da réditos colectivos generales.