miércoles, 6 de abril de 2011

ARTICULO

Wilson Santamaría C
santamaria.wilson@yahoo.es

La coyuntura política actual nos obliga a quienes somos activistas políticos, a reflexionar sobre lo que ocurre en el país, las marchas multitudinarias como las de hoy en las que los dinamitazos asuzan a los ciudadanos e intimidan al Estado han retornado, la simpre fuerte Federaciónde Mineros hasta hace poco tremendamente partidizada había olvidado las luchas e ir tras nuevas conquistas sociales como fue en la otrora Central Obrera Boliviana, que no podrá conjugar ni igualarse jamas con el pasar de los años.

A lo largo de la historia reciente de Bolivia, los conflictos sociales han marcado el pulso del país. En nuestro caso, estos hechos sociales no sólo representan tensiones entre grupos sociales, disonancias entre la sociedad y el Estado o expresiones de malestar o esperanza, sino que también son formas de ejercer la ciudadanía, son medios para ampliar y conseguir derechos individuales y colectivos, y son también procedimientos para conquistar o defender privilegios de grupo.

En cierta medida, los conflictos sociales reflejan la dinámica correlación de fuerzas de los actores sociales en su interacción pública. Por ello, analizar estos hechos sociales ofrece una rica fuente de conocimientos, pues permiten visualizar los problemas y desigualdades que aquejan a una sociedad, pero también la falta o debilidad de mecanismos institucionales que permitan resolverlos antes de que se manifiesten en los espacios públicos y, sobre todo, antes de que vulneren los derechos de otros ciudadanos, que es algo que suele ocurrir cuando los actores apelan a la violencia.

Durante las últimas cuatro décadas, Bolivia ha atravesado profundas transformaciones en su tejido político, económico, social e institucional, lo cual a su vez ha reconfigurado los escenarios, los actores, las demandas y las reglas de juego dentro de las cuales se desarrollan los conflictos sociales.

Hoy, bueno en rigor de verdad hace 6 años una nueva forma de hacer política prima, la de los "movimientos sociales", la de las organizaciones sindicales, que en suma hicieron aprobar leyes con la presión, cercando el congresos, y hasta obligando a los opositores a mantenerse en una serie de sesiones congresales ; recordando mucho para el caso al Soñador digo Senador, Surco que como haciendo Circo, nos ponía los famosos Cercos...

Hoy al medio día con pasmo observe a los miles de maestros, a los trabajadores en salud y a los mineros iniciar una de las protestas que discurro será las complicada para el Gobierno del Cambio... una central Obrera Boliviana que mas allá de la cercanía electoral interna, mira que las condiciones de vida han CAMBIADO, pero lamentablemente para peor, obligados por las bases estos dirigentes en muchos casos vendidos al régimen de turno no les quedó mas que pedir la dimisión de algunos ministros y avalar la movilización ante la critica realidad económica que viven las grandes mayorías en el País.

La batalla que hoy se prepara a divergencia de los años pasados, no es contra los "Neoliberales" es nada más y nada menos que contra el Gobierno mas popular de los últimos tiempos, por mejores salarios, ante el pésimo manejo económico del Estado, que después del desacertado gasolinazo, cambio la forma de vivir de los Bolivianos para siempre desajusto el mercado y genero inflación, al extremo que los centavos que antes ganábamos ahora son menos y menos.

Vienen a mi mente las razones del porque las movilizaciones contra Sanchez de Lozada en Febrero negro de 2003, el origen señores, era el IMPUESTAZO, pretender cobrar un tributo a los salarios, curiosa información que se filtro del gobierno actual y que se esfuerzan por desmentir, lo que devela que algo se anda maquinando sobre el área económica y sobre nuevas formas de mejorar el erario nacional.

Los días que vienen intuyo que serán los peores para este gobierno, les puedo pronosticar que una huelga general e indefinida será la decisión de estos ampliados al ver su éxito hoy en las calles de La Paz, y una tras otra continuar las marchas exigiendo mejores salarios al compañero Evo... en otros el más marchador de todos los dirigentes sindicales...

Quiero aprovechar este espacio para comentar las declaraciones del Ministro Felix Rojas, conocido dirigente sindical en Oruro, y mas conocido por su posición dura dentro del gubernamental Movimiento al Socialismo, respecto al 21060, y la firmeza con la que asegura que su derogatoria aún debe esperar, este decreto para ellos maldito y todos estos adjetivos a los que prefiero no remitirme, han pasada décadas desde aquel 1985 cuando "el País se nos moría", y había que tomar medidas urgentes buenas o malas hoy no versaremos sobre aquello, mas bien avanzando en el tiempo, quienes nos gobiernar lo criticarón desde donde pudieron, y hoy que están al afrente del Estado no saben como desaserse de él, será que se dierón cuenta que se gobierna no solo con discursos, que la famosa economía comunitaria no es mas que una prosa utópica de algún caigo del catre, que la economía no había sido cambiable sólo con decretos, que curioso no?? No les queda mas que seguir conviviendo con el 21060 porque tocar el mercado sería el fin de este gobierno si es que por cierto no esta cerca....

El gobierno si en algo es hábil es en distraer, mas que cualquier otro, sabe como cambiar de temas mediáticamente hablando, con las reservas gasíferas venidas al suelo y un conflicto Salarial irresolvible, no queda de otra que pretender encarcelar a cualquier político, esta vez es el turno de Samuel Doria Medina, conocido empresario, y líder de Unidad Nacional a quien según la última encuenta de IPSOS, la intención de voto lo pondría en segundo lugar en una virtual elección, que momento propicio para confundir a la gente y dar la estaca intentando inhabilitar a un potencial opositor como Samuel a quien por cierto aprecio muchísimo por su compromiso con Bolivia, su apuesta por un Estado productivo y su defensa férrea de la democracia, toda mi solidaridad contigo en la distancia.