viernes, 29 de abril de 2011

LOS TRABAJADORES NO QUIEREN LA NACIONALIZACIÓN

Walter Reynaga Vasquez
reynagavw@yahoo.es

Cambiaaa... todo cambia... Ciertamente y sin duda. Y, los obreros bolivianos están cambiando, dando cuenta de que nuevas ideas y valores se van formando en la sociedad boliviana, como efecto de la experiencia sufrida. ¿Por qué los obreros de las empresas amenazadas de nacionalización y algunos dirigentes de la COB han manifestado públicamente su desacuerdo y aflicción con los afanes nacionalizadores del gobierno de Evo Morales…?

Ellos mismos lo han dicho. Porque no quieren ser presas de la mala administración estatal (que toma como botines de saqueo a las empresas públicas), no quieren que se contrate personal indiscriminadamente: a la militancia del partido de turno, parientes y amigos de los capos (tengan o no tengan capacidad), ítems adjudicados por coima, contratos dudosos con proveedores y compradores, personal innecesario, incapacidad gerencial… cosas típicas de las empresas estatales públicas bolivianas (YPFB, COMIBOL, FANCESA…). Los trabajadores no quieren ser presas de los costos desbordados y la baja de la productividad, y la consecuente decadencia de sus empresas, con la perspectiva de ver sus sueldos estancados o disminuidos… etc. ¿Recuerdan a la COMIBOL en crisis hacia los años 80 del siglo pasado, con sus costos por encima del precio de venta de la libra de estaño? La misma empresa que a 7 años de la nacionalización de minas baja su producción a la mitad de lo que producía antes cuando estaba a cargo de la empresa privada, entrando en situación deficitaria.

El Ministro de Trabajo, ante estas manifestaciones, les habría dicho en reunión que sus puestos de trabajo están garantizados, como dando a entender que aún con nacionalización ellos mantendrían sus empleos. Y no fue suficiente para calmar la preocupación de los dirigentes obreros. Se diría que estos trabajadores prefieren sus ingresos por sueldos correspondientes a su aporte productivo, y no ingresos de burócrata sindical privilegiado por los políticos, como sería su condición estando dentro de las empresas del estado.

Es una pequeña muestra de que en el país también hay gente sensata. Personas que no están ya dispuesta a vivir al viejo estilo, mamando del presupuesto público y la empresa estatal. Dirigentes valientes que han sido capaces de romper con las consignas que vienen dominando el escenario ideológico desde antes de la Revolución del 52. Y, tenía que ser la clase obrera aymara, quechua, mestiza para la mayor honra de nuestro pueblo. El horizonte trae claridad pronto podremos despejarnos de las obscuras nubes de la ideología colectivista hegemónica, de la borrachera ideológica a la que nos han sometido décadas de prédica marxista, para desgracia del país, para mantenerla en el atraso y la pobreza. Y, así, dar paso a la libertad y la responsabilidad como factores definitivos de la economía del país. Para construir una Bolivia digna y desarrollada, como están haciendo los chinos, indios, vietnamitas… (y hasta chilenos, peruanos y cubanos como norcoreanos) dejando atrás la absurda e muy poco eficiente economía estatizada, en dirección del libre mercado y la globalización. Condiciones, estas últimas, que han sacado ya de la pobreza hacia el desarrollo a muchos países en el último medio siglo: Hong Kong, Singapur, Corea del Sur, Taiwan, Botswana, Tailandia, Islas Mauricio, Irlanda, Eslovaquia, etc. Hoy potencias mundiales o en camino de serlo.