jueves, 19 de mayo de 2011

INFORMACIÓN, MEDIOS Y CONTROL SOCIAL

Luis Fernando Ortiz Daza
lufo69@yahoo.com

Los medios de comunicación, a través del mecanismo del control social ejercido por periodistas honestos e independientes, han propinado una dura paliza a la corrupción no solamente policial, si no a distintos niveles de la administración pública local, municipal y nacional, es por los medios que nos informamos, es el instrumento o forma de contenido por el cual se realiza el proceso comunicacional o comunicación.

La comunicación es vital para la sociedad y se hace necesario distinguir (no separar) entre lo que es el medio y la comunicación y partiendo desde un punto de vista periodístico, tenemos que ver el análisis de dos conceptos relacionados a ella tan importantes como son "informar" y "opinar", hay una gran diferencia y esto parece confundir a los políticos y a los depositarios del poder, fácilmente se estigma a los periodistas, como opositores y reaccionarios que están contra el proceso de cambio. De que los hay los hay, sin embargo, no se puede mezclar con los que opinan partiendo del análisis de la información y de la comparación de fuentes y los que opinan de acuerdo a sus intereses y su ideología, también válido y completamente democrático para una sociedad que quiere crecer con desarrollo y democracia.

Quienes ejercemos el control social, mecanismo constitucionalmente adquirido y derecho de todas las personas, concluimos que es necesario la buena utilización del mensaje, hay que tener claro que el objetivo es una coherente y eficaz transmisión de mensajes entre las personas que los emiten y los reciben. En el momento en que se le da forma sustancial a algo, se está informando, por medio de la adquisición de conocimientos que permiten la ampliación de los que ya se poseen. Un individuo que envía algún mensaje, del cual el contenido es verídico, está brindando y sugiriendo a la persona que lo percibe las características y el significado necesarios para el entendimiento de una temática específica.

Y así sucedió con el caso del ex comandante de la Policía Nacional, los periodistas ya advirtieron al gobierno del riesgo que suponía nombrar a una persona que estuvo involucrada en los sucesos de Caranavi, María Galindo del colectivo "Mujeres Creando", en su columna advirtió acerca de la conducta del jefe policial, apareció el caso de las placas clonadas, se movilizaron periodistas con los medios a su alcance e investigaron concienzudamente, hicieron el trabajo que debería haber hecho el servicio de inteligencia, compararon placas, entrevistaron a la víctima de la clonación de placas, se llegó inclusive a entrevistar a vecinos que testificaron la presencia del vehículo en inmediaciones del domicilio del ex comandante.

A estas alturas del partido, creo que se hace necesario un reencuentro entre el Presidente del Estado Plurinacional y los periodistas. Desde Palacio se debe dar la premisa del respeto al trabajo periodístico, son esos sacrificados hombres y mujeres, que con cámara y micrófono en mano, con su grabadorita y por último con lápiz y papel nos hacen conocer las injusticias que se cometen, son ellos quienes nos muestran la lacerante pobreza, los crímenes que se cometen y sobre todo son quienes nos abren los ojos acerca de las causas de esa pobreza y esos crímenes.

El estigma del discurso ideológico antineoliberal, se cimenta en una de las críticas a los grandes medios de comunicación que es su subordinación a poderosos grupos empresarios. En algunos países grupos económicos son dueños de extensos medios informativos, es cierto, pero también hay un periodismo independiente, medios críticos, analistas que con su grano de arena pretenden abrir luces a los grupos de poder, para que cambien su visión y misión en el mundo.

Gracias a la característica positiva de los medios de comunicación es posible que amplios contenidos de información lleguen a extendidos lugares del planeta en forma inmediata. Los medios de comunicación, de igual manera, hacen posible que muchas relaciones personales se mantengan unidas o, por lo menos, no desaparezcan por completo. Y es esto lo que debería ver el Gobierno, que solo es posible relacionarse con las personas a través de una interacción proactiva con los medios de comunicación.

Las características negativas recaen en la manipulación de la información y el uso de la misma para intereses propios de un grupo específico, es cierto, pero no hay que subestimar al receptor, que somos nosotros, que sabemos discernir. De aquí viene el control social que es el conjunto de prácticas, actitudes y valores destinados a mantener el orden establecido en las sociedades. Este papel que hoy realiza el periodismo, es un rol posible y un rol asignado, es el camino hacia el cambio social, actúa sobre la desviación y la anomia y es el instrumento social que hace posible que no se cometan injusticias, como la de no poder informar acerca de los candidatos al Poder Judicial. ¿Qué tal si alguna de esas joyitas, tiene cola de rata y no la estamos viendo?.

El control social también incluye formas no específicamente coactivas, como los prejuicios, los valores y las creencias. El Gobierno, firme en sus convicciones valores y creencias, pero fuera de él los prejuicios, como aquel de Susanita en las tiras de Quino que decía algo así: "si los periódicos no dicen la mitad de lo que ocurre, y la otra mitad es falsa, tenemos que los periódicos no existen".