miércoles, 15 de junio de 2011

CULTURA TRIUTARIA versus IMPUESTOS NACIONALES

José Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com

Acostumbrados los bolivianos a denostar acciones positivas y loables nos sentimos "solos contra el mundo", "incomprendidos", "víctimas del sistema" a momento de cumplir con una obligación fiscal. Alguna vez lector se ha hecho las siguientes interrogantes?

* Dónde van las recaudaciones provenientes del pago de nuestros impuestos?

* Se cumplen efectivamente las acciones estatales utilizando estas recaudaciones conforme manda la ley?

* Existe conciencia de tributar partiendo desde las propias instituciones y jerarcas de estado?

* Quiénes son los evasores de impuestos?

Para simplificar la respuesta a estas preguntas podemos sintetizar diciendo que los bolivianos no tenemos Cultura Tributaria. Obramos mal. Hacemos lo que no se debe o sencillamente no hacemos nada.

Los ciudadanos en ejercicio que realizamos múltiples transacciones desde una simple compra hasta el uso de un determinado servicio no solemos pedir factura y si ofrecemos un servicio específico también evitamos emitir la nota fiscal.

¡Bravo...! ¡Admirable...! Indefectible e inevitablemente cuando debemos concurrir a la repartición estatal a ponernos a derecho, entre regañadientes y maldiciones internas debemos someternos a hacer largas filas, pedir ticket de atención y esperar nuestro turno en un ambiente donde proliferan la penumbra debido a los focos quemados generándonos una peor incomodidad mientras contemplamos a los funcionarios en sus ventanillas atendiendo mecánica y robóticamente a cuanto contribuyente se sienta frente a su amable rostro (no es bueno generalizar).

No busquemos excusas. No tratemos de justificar nuestras conductas propias del boliviano "dejando todo para último momento". Si queremos evitar esa sensación nada agradable y saludable de visitar una repartición estatal con las consiguientes molestias e incongruencias….¡cumplamos con nuestras obligaciones! Impuestos Nacionales denominada otrora tiempos La Renta, hoy pretende facilitar al contribuyente y evitar toda esta saga de náuseas, temores y molestias accediendo a un portal amplio y con información suficiente. www.impuestos.gob.bo Lo relativamente reciente es el nuevo sistema de facturación bajo las modalidades: Electrónica y En Línea lo que significa una verdadera bendición que nos evitará concurrir a esas oficinas con un prestigio bien ganado, similares a la CNS, SENASIR, Migración y todas las dependencias gubernamentales donde encontrar una cara amable y una sonrisa afable es una utopía.

Pero eso no es todo. En las reparticiones de Impuestos Nacionales el "sufrido y accidentado" contribuyente podrá encontrar material informativo impreso, entre ellos: Derechos y Obligaciones del Contribuyente, Nuevo Sistema de Facturación, Estamos Controlando, Multa por Incumplimiento de Deberes Formales, información que puede ser leída detenidamente mientras espera su turno con la ficha 63 y recién va por la 18. Por si fuera poco también se ha habilitado una línea telefónica gratuita que, como no podía ser de otra manera, esta centralizada en la ciudad de La Paz y que difícilmente es contestada por, seguramente, una sobresaturación de llamadas. (Compruébelo usted mismo 800103444). Y para demostrar que cuando se quiere se puede pese a las limitaciones económicas basadas en la distribución presupuestaria estatal para cada ministerio, Impuestos Nacionales presenta cotidianamente en pantalla gigante vía multimedia, la forma en cómo se deben llenar los formularios de los nuevos sistemas de facturación. Por lo menos en la ciudad de Santa Cruz esa es la actividad visible.

Para concluir esta narrativa de vía crucis es necesario señalar que nosotros los ciudadanos somos los únicos responsables en afrontar todos estos extremos. Debemos asumir conciencia, sistematizar nuestras labores y dejar de quejarnos aunque al ingresar a las oficinas de impuestos Nacionales, en plataforma principal la funcionaria diga:"Se agotaron las fichas. Vuelva en la tarde". Así mismo, debemos evitar sucumbir ante ofrecimientos de tramitadores, gestores y bucaneros apostados al ingreso que ofrecen servicios varios inherentes a impresión de facturas o tramitación de casos perdidos.

Tengo la ficha 63 y recién van por la 18. Estoy desde las 08:30. Con suerte me atenderán hasta el medio día. ¡Paciencia Dios Mío! Mientras tanto leeré los folletos, analizaré las actitudes de algunos funcionarios, contare los ambientes con poca iluminación, los focos quemados y pensaré en escribir algo para Aula Libre.