domingo, 19 de junio de 2011

EVADAS Y UNA PIZCA DE AUTOCRITICA

José Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com

Escuchó alguna vez el amable lector algún comentario sobre un longevo libro titulado "Dichos y hechos del General Melgarejo? (Tomas O´Connor) Cree usted que la historia juzga a los mandatarios? En pleno siglo XXI, cómo nos caen expresiones tan pintorescas nacidas en boca de líderes y gobernantes? Recuerda usted aquellos programas radiales pioneros del formato humorístico como "Olla de Grillos", "Trapitos al Sol", y el actual inefable e infaltable "Confidencias" donde se imitaan a los presidentes bolivianos con apostillas, chascarros y frases tiradas de los pelos?.

Esta vez le correspondió alquilar balcones al presidente de los bolivianos Juan Evo Morales Ayma. Bajo la pluma de un joven periodista escritor, apasionado por la radio. Alfredo Rodríguez Peña presentó el libro alusivo a las expresiones más urticantes, bizarras y llenas de chispa de nuestro mandatario en todos estos años que le toca ser la cabeza del gobierno. No se trata de un libro donde se emiten juicios de valor ni se comentan aspectos de la menguada educación recibida por esta autoridad y su paso por aulas posiblemente hasta concluir el bachillerato en humanidades.

Horas atrás, Alfredo fue entrevistado por las cadenas y agencias noticiosas mas importantes del mundo. También estuvo presente frente al "Hombre Invisible", tenaz y persuasivo entrevistador, íntimo amigo y aparcero del empresario jesuita Eduardo Pérez Iribarne. El escritor cruceño manifestó esta nueva experiencia basada en un periodismo testimonial donde se reproducen frases textuales con la cita y fuente de origen. Hábil ante el micrófono, con la soltura y desenvolvimiento de quien producía y conducía todos los domingos el programa matinal de radio Classica FM en Santa Cruz, su permanencia en el diario mayor El Deber como periodista de staff, Rodríguez comentó los pasajes y motivaciones que culminaron con su obra escrita.

Obviamente, de seguro que los allegados al mandatario han debido por lo menos enterarse del tema y sus asesores también comentaron sobre esta obra y sus repercusiones. Posiblemente Juan Evo ya haya ojeado el libro y repasado algunas de sus frases célebres y, obviamente, nobleza obliga, ha debido por lo menos sonreír y ruborizarse al releer y comprobar su fino sentido del humor cuando se refiere, por ejemplo, a sus visitas a pueblos y la reacción de las mujeres y cómo quedan ellas………..¡finísimo!...¡oportuno!...¡prudente!. Quien dijo que los políticos gobernantes carecen de sentido del humor?

Lo cierto es que algunas de sus impostaciones, comentarios y alocuciones públicas ameritan una pizca de autocrítica y replantearse que la prudencia es una buena consejera lo que significa que es i m p o r t a n t i s i m o pensar antes de hablar ya que no todos festejan las ocurrencia del hermano Evo. Desde la perspectiva gubernamental y sin querer ser obsecuente y adulador al puro estilo de allegados presidenciales, muchos de ellos coinciden que este libro está generando un efecto "boomerang" y en vez de desprestigiar al presidente, nuevamente lo sitúan en los primeros titulares.

Fuera de las aguas turbulentas del río político donde se combate por subsistir y perpetuarse, esta producción literaria le hace bien a nuestro presidente y de alguna manera lo está inmortalizando porque de aquí a cincuenta años en la penumbra de alguna biblioteca pública aún estará físicamente este libro, mostrando la personalidad del hombre nacido en Oruro, posesionado ante las deidades de Tiahunacu y devenido luego en mandatario de los bolivianos.

Felicidades Alfredo, el propio Hombre Invisible de Radio FIDES ponderó y halagó tu trabajo. Hasta los menos apegados a la lectura, por simple curiosidad, buscaran esta obra convertida en un verdadero aporte al talento nacional y a las personalidades mas atípicas de nuestra historia boliviana.