sábado, 4 de junio de 2011

LA LLEGADA DEL MINISTRO DE DEFENSA IRANI A BOLIVIA

Eduardo Campos Velasco
eduardocamposdc@yahoo.es

(Bolivia se expone a ser considerada como "santuario" de los talibanes por la comunidad internacional)

Claramente la visita del ministro de defensa iraní a nuestro país, ha tenido mayor repercusión en el contexto internacional que en el interno. En nuestro medio - el hecho - no ha pasado de ser uno de los tantos "errores" a los que nos tienen acostumbrados esa cartera de estado y el gobierno en general; sin embargo, en el contexto internacional, las repercusiones son una profunda preocupación.

Como es estilo del gobierno central, luego del escándalo que suscitó la legada del jerarca iraní a nuestro país, se intentó minimizar el hecho, arguyendo que se trataba de un "error" debido al desconocimiento del ministerio de defensa y de la propia cancillería, del mandamiento de captura internacional que pese sobre el general Amad Vahidi. Es probable que la opinión publica nacional haya acabado aceptando esas explicaciones; sin embargo en las esperas internacionales, la misma (las explicaciones) fueron tomadas como un intento de evadir responsabilidades de orden diplomático, jurídico y policial, comprometiéndose la imagen del país, justo en un momento que las tenciones referidas a la reivindicación marítima del país, ingresa en una etapa bastante crítica.

Por supuesto que los intentos de minimizar y desviar la atención al tema por parte del gobierno, no impiden que el suceso en cuestión, "destape" elementos centrales de las relaciones de Bolivia con el país musulmán. Ahora y luego de esta visita del general Vahidi, la preocupación se centra en la le peligrosa relación que se viene gestando entre Irán, Venezuela, Cuba y Bolivia; sobre todo, como ha quedado evidente, después de que uno de los principales jerarcas del régimen iraní, haya llegado a nuestro país, para inaugurar un centro de formación militar, anti colonial, antiimperialista y anticapitalista, como señalo el propio presidente Morales; es decir, poco menos que un centro de formación de "talibanes" latinoamericanos. Se conoce que debido al escándalo, el jerarca iraní, no pudo participar del acto; sin embargo en el mismo estuvieron presentes representantes de los gobiernos de Cuba, Venezuela, Irán y Panamá.

Pero debemos preguntarnos: ¿quien es Ahmad Vahidi? Se trata del Ministro de Defensa del régimen Iraní, encabezado por Mahmud Ahmadineyad; no es un funcionario de segundo o tercer nivel, no es un agregado o diplomático. Diríamos que por todo esto, estamos hablando del hombre más fuerte de poder bélico y militar del régimen islamista de Irán. Un personaje que, con seguridad, no asiste "así nomas" a actos a los que se le invita en otro continente y sobre todo, que toma todos los recaudos necesarios para evitar que pueda ser capturado por la Interpol, como bien el mismo debe saber que puede suceder.

Ahmad Vahidi no sólo es uno de los más importantes jerarcas del régimen musulmán de Irán; sino y sobre todo – como lo ha reflejado la prensa nacional e internacional – es buscado por la policía internacional debido a su participación en el atentado terrorista de 1994 en la AMIA (Argentina), hecho luctuoso que provoco la muerte de 85 personas (entre ellas 6 bolivianos) y mas de 200 heridos. Es por ese hecho terrorista que - luego de varios años de investigaciones – el 2007, la interpol ordenó su captura y la de otros cinco iraníes y un libanes; sin embargo, debido a la inmunidad diplomática de la que goza, no pudo ser efectivizada hasta la fecha.

La situación es aún más preocupante cuando se conoce – como lo han denunciado miembros de la bandada de Unidad Nacional en el parlamento plurinacional – que días antes del arribo del jerarca militar iraní, se hubiera aprobado una disposición para permitir que ciudadanos iraníes y bolivianos puedan ingresar y salir de ambos países, sin la necesidad de portar visa.

¿Qué dijeron las autoridades bolivianas ante lo sucedido? Por una parte, el propio canciller Choquehuanca, hiso conocer que se había pedido a la delegación iraní, que el indicado general Vahidi abandone el país; la que fue contra decida por la ministra de justicia, Nilda Capa, quien señalo que fue su propio estado (el Iraní) el que ordeno su repliegue. Por otra parte, autoridades como el vicepresidente de la república y el presidente de la cámara baja del congreso, manifestaron que el caso no pasaba de ser un incidente diplomático que debiera cerrase, en vista de las explicaciones que fueron emitidas por el país ante la Argentina.

¿Qué dijo el propio general Ahmad Vahidi a su arribo a Terán (Irán)? El señalo que "la diplomacia activa de Irán, una vez más, fabrico enemigos pasivos", que su visita a Bolivia se realizó por invitación de su homologa boliviana, María Cecilia Chacón y califico su estadía en Bolivia como positiva.

Como se darán cuenta, se trata de algo más que de un incidente diplomático que compromete seriamente la imagen de Bolivia en el contexto internacional. No es posible que mientras se movilice a toda la ciudanía boliviana para emprender acciones por la reivindicación marítima en el contexto internacional; a la vez y de la manera más irresponsable y cínica, se quiera minimizar las consecuencias de tan peligrosa relación.

Bolivia en estos momentos, requiere del apoyo de todas las naciones del concierto internacional, a fin de garantizar que la demanda marítima sea finalmente escuchada y resuelta; sin embargo, lo que hace el gobierno, es precisamente lo contrario, cuando solivianta los intereses de regímenes totalitarios como los de Irán, Cuba y Venezuela.