viernes, 29 de julio de 2011

Mis razones para el voto nulo

Cynthia Perou Gutiérrez
cynthia_perou@hotmail.com

Me parece un atrevimiento que algunos partidos políticos que compartieron cama y rancho, con el MAS, quieran apropiarse de la idea del voto nulo para las elecciones judiciales. El oportunismo parece ser la misma moneda de uso de los que están en el gobierno y de los que se mueren por estar ahí. ¡Qué pena! Sin embargo, imagino que tienen sus razones para usurpar la voluntad ciudadana y esas a mi no me interesan.

Por mi parte, me voy a permitir exponer mis motivos para votar nulo en las elecciones de octubre próximo. Para comenzar, estoy cansada de escuchar a los oligofrénicos dirigentes del régimen gubernamental alabarse con lo innovador e histórico del proceso eleccionario de jueces al Tribunal Supremo y a otras instancias judiciales. En efecto, el hecho de pretender darle a este proceso un carácter histórico, sólo confirma la ignorancia tan abundante en el gobierno. Luego de la Revolución Francesa, se llevaron a cabo las primeras elecciones ciudadanas en la novísima República y estas incluyeron elecciones a los órganos judiciales en todos sus niveles. Poco después, los revolucionarios norteamericanos incluyeron las elecciones judiciales (para algunas categorías de jueces) e innovaron con las elecciones a los miembros de la fiscalía en cada distrito. Así que basta con eso de que se trata de elecciones históricas, tal vez en Bolivia, pero después de todo, aquí cualquier cosa es histórica para los gobiernos de turno, Recordemos que nuestros políticos no se caracterizan precisamente por ser ingeniosos e innovadores, todo lo contrario.

Segundo y más importante motivo para votar nulo: la sistemática aberración en la "elección" de candidatos llevada a cabo en la Asamblea Legislativa ha concluido por distorsionar y menoscabar todo lo democrático que pueden tener las elecciones en su sentido más amplio. Me explico, elegir a un candidato a un cargo público debe implicar que sea la ciudadanía quien elija, no puede pretenderse que nos convirtamos en simples instrumentos de validación de las decisiones que toman nuestros empleados en dicha Asamblea. En este contexto, resulta que estos empoderadísimos sinvergüenzas de la mayoría oficialista, que deberían acatar calladitos a la ciudadanía, nos están diciendo por quién votar. Perdonen, pero mi derecho a votar no me lo va a dictar nadie y más allá de votar, yo quiero elegir, y dadas las circunstancias, elijo votar nulo.. Mi voto y mi campaña serán por el nulo, porque ese es mi derecho: votar como yo quiera y expresar libremente mi opinión como me dé la gana.

La campaña por el voto nulo no es una consiga política ni una bandera para un ilegal plebiscito; la campaña por el voto nulo es la voz de la ciudadanía que expresará categóricamente su hartazgo con toda este muro de abuso, excesos y autoritarismo que ha construido este régimen. Vamos a hacer campaña, en la calle, en nuestras casas, vamos a hablar de esto en todas partes y así vamos a ganar y quiero ver al cobarde que venga a denunciarnos y al Fiscal que se atreva a llevarnos a un proceso. Los desafío y saben qué, me gustaría que pasara. Me daría la oportunidad de llevar a este gobierno de cuadrúpedos a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y pediría una indemnización millonaria. Necesito el dinero para mi próxima campaña.