martes, 16 de agosto de 2011

¿CRISIS ENERGETICA O CRISIS DE IDEAS?

Marcelo Miranda Loayza
marce_miloa@yahoo.com

Una hermosa noche de luna llena, algunos cenando a la luz de las velas y otros caminando guiados por la grandiosidad del reflejo lunar, para muchos pareciera una velada ideal con aires románticos, lo curioso es que cuando uno ve los rostros de las personas que supuestamente la están pasando de lo lindo observamos todo menos rostros de felicidad y amor, lo que ocurre es que el aire romancero de las noches bolivianas es pura y única responsabilidad de la pésima gestión del Ministerio de Hidrocarburos y Energía del supuesto pujante y maravilloso Estado Plurinacional de Bolivia que al más puro estilo de los nuevos gobiernos de disque izquierda latinoamericanos viene ejecutando una serie de “apagones” escalonados en las principales ciudades del país, obviamente todas y cada una de las autoridades del gobierno del MAS señalan que esto es una falacia y que los cortes intempestivos de energía eléctrica en horas pico se deben a pequeñas fallas fortuitas y no a la nula inversión del estado en materia energética, solamente esperamos que a nuestros gobernantes no se les ocurra copiar las jocosas ideas del baño socialista de tres minutos que promocionaba por todos los medios posibles el presidente Hugo Chávez.

Seamos claros, nadie en nuestro continente es tan loco o tonto para no apoyar las diversas campañas existentes sobre el ahorro de energía, definitivamente es necesario concientizarse sobre este aspecto el cual nos afecta a todos, pero no por ello las autoridades competentes deben dejar de asumir sus responsabilidades, no se puede negar que en varios países de la región las pésimas administraciones gubernamentales están llevando poco a poco a un desastre energético de proporciones, y esto no es culpa de la CIA norteamericana ni de la derecha cavernaria, si no de la poca o nula inversión en materia energética, en el pasado la solución no paso por la privatización y en el presente tampoco por la nacionalización, estamos estancados en un peligroso hoyo oscuro, lo lamentable es que las únicas ideas sobre el tema pasan por los baños socialistas de Chávez o las supuestas conspiraciones de la derecha cavernaria que publicita Evo Morales, en definitiva más que crisis energética el continente vive una triste crisis de ideas.

Es necesario despertar del romanticismo idealista en el cual vive sumergido varios países de nuestro continente, ya que con discursos sempiternos populistas la gente no conseguirá comida ni abrigo, controlando todos los medios de comunicación posibles y demandando a todo aquel que se oponga abiertamente a las políticas oficialistas tampoco se lograra que los índices de pobreza en la región rebajen ni mucho menos, vamos mal y a este paso iremos a oscuras a tientas, sin luz y sin ideas.

Por lo menos en Ecuador, Bolivia y Venezuela, los únicos esfuerzos realizados se vienen canalizando en enjuiciar a todo aquel opositor que se atreva a poner en tela de juicio sus políticas de estado que supuestamente tienen una gran carga ecológica y social, lastimosamente la realidad es otra, sino pregúntenle a los pueblos indígenas del TIPNIS (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure) los cuales no son tomados en cuenta en sus demandas para parar la construcción de una carretera que pasaría por este hermoso parque, obviamente como estos no son parte de los “cocaleros originarios adeptos al MAS son tachados de súbditos de la derecha y del imperialismo norteamericano (el cual dicho sea de paso no pasa por sus mejores momentos) no se, pero para mi esta forma de pensar y de actuar hace pensar en por lo menos en Bolivia existen algunos indígenas originarios que son MAS originarios que otros.

Por lo pronto parece nomás que tendremos que acostumbrarnos a las noches a luz de luna y veladas con candelas románticas, eso si, sin quejarse de las bajas de energía sin previo aviso, no vaya a ser que terminemos enjuiciados por la falta de aires bohemios o acabemos siendo tildados de derechistas cavernarios infiltrados de la C.I .A norteamericana.

Vivimos en tiempos de crisis no solo de energía sino también de ideas.