lunes, 1 de agosto de 2011

EN EL MES DE LA PATRIA AUTOCRITICA NACIONAL

José Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com

Si el amable lectora(a) ha viajado fuera del país a algún evento institucional, académico o corporativo y durante el evento siente o percibe ser observado como "bicho raro", la razón es muy simple. Ser boliviano. No es la intención de denostar, defenestrar, apocar o como es costumbre de la casta gobernante "confabular " contra el Estado Plurinacional y los movimientos sociales. ¡No! Es simplemente una apreciación subjetiva del articulista coincidente con mas de dos o más personas que lo han sentido y no de buen agrado.

Un buen porcentaje de bolivianos sabemos leer y escribir. Una gran mayoría habla y vocaliza correctamente las palabras. Todos buscamos una mejor calidad de vida pero al parecer estamos etiquetados y por ende estigmatizados en el exterior. Un cuello de botella por donde debemos "pasar las de Caín" es el control de migración en los aeropuertos internacionales donde todo boliviano itinerante es revisado y escudriñado de la forma más mal educada e irrespetuosa posible. Sobre este nacional pesa la presunción de la autoridad migratoria de que es portador o traficante de droga. Las mujeres llevan la peor parte porque se ofende su intimidad y dignidad.

Un país geográficamente tan pequeño pero permanentemente convulsionado no merece tener tan poca fortuna. El contentamiento de ser boliviano a veces parece ser lejano y mas cercana está la angustia de decir su nacionalidad y ser revisado a momento de ingresar a un país foráneo. Cuál la razón? Por qué nos ven con tanta insignificancia y desprecio? Qué maleficio estamos pagando los bolivianos por ser "bolivianos"?. Hay tantas preguntas que nos harían levitar con las teorías y fundamentaciones más pantagruélicas.

Pero sigamos con este diagnostico que parece más un corte de venas con hemorragia. Cuando se le pregunta a un extranjero o si estamos en el exterior: Qué sabe de Argentina? La respuesta será simple y sencilla….Maradona, Messi. Si preguntamos por Perú, posiblemente Machu Picchu, Si mencionamos México, posiblemente Acapulco, Cantinflas(lo reciente ya es angustiante), Brasil, garotas, Pele, Ronaldo. Ahora viene lo bueno… si le preguntamos al extranjero qué sabe de Bolivia? cuál cree usted que será la respuesta? ………..…. ……………… …………. ¡Sí!, ¡Correcto! Eso es lo que conocen de nuestra amada Bolivia. ¡que fatalidad!.

A pocos días de una nueva celebración de la efemérides nacional seguramente ya se están preparando actos, agendas y parafernalia rutinaria repetitiva donde en desfiles se gritaran a voz en cuello vivas y loas cargados de recuerdo histórico y amargura sin la mínima pizca de ver el horizonte y remar para adelante, sumar, triunfar. Ya los asesores están preparando los discursos para sus jefes (en letra grande para que se pueda leer bien) trayendo al recuerdo a protomártires, héroes fugaces y caudillos de los que la única certeza que tenemos es la pluma del escritor e historiador. Todos estos héroes de nuestra historia fueron buenos, ejemplares, nobles, amaron a la patria y bla, bla, bla, bla. No tuvieron mácula alguna y por ello heredamos un vergel paradisíaco.

Como están de moda los cambios sociales visualizados desde la óptica del MAS y el 6 de agosto será propicio para denunciar nuevos complots, intrigas, y emprendimientos de "gente que no quiere al país" T O D O S L O S B O L I V I A N O S deberíamos mentalizarnos y pensar en que debemos ser asertivos, buscar el bien común, dejar nuestro grupo cerrado de cuatro amigos para compartir el gobierno ya sea departamental o nacional. Ya basta de "ningunearnos" entre nosotros. Los bolivianos no queremos PODER. Deseamos vivir bien, amarnos, disfrutar de lo que tenemos. Queremos recuperar nuestra dignidad tan venida a menos cuando vemos a nuestro presidente expresar públicamente sus temores por usar el avión presidencial y una posible conjura o trampa tendida en su contra en el contexto del narcotráfico.

Que se acaben de una vez comentarios y titulares de prensa y televisión internacional donde nos ponen a los bolivianos como chistosos exóticos por hechos y declaraciones tiradas de los pelos. ¡Basta! Debemos ser permeables a la autocrítica y capaces de asumir que nuestra indiferencia, nuestra pretendida sabiduría estancada en el centralismo discriminador, nuestra política y sus artífices no están funcionando de la mejor manera posible. El masón, el rosacruz, el católico, el evangelista, el ascensorista, el vendedor de lotería, el comerciante de ropa usada, los hijitos de papá, los voraces periodistas siempre sedientos de noticias y comida, los gobernadores y sus cuatro amigos, el Presidente del Estado Plurinacional y su entorno visionario, los escribidores y articulistas compulsivos, las empresas que comercializan carne en formato de modelaje, todos, absolutamente todos debemos hacer un mea culpa y abrirnos al cambio y la renovación.

El 6 de agosto a momento de la iza de la bandera (y también a los que gustan de la Wipala) asumamos un compromiso personal de ser mejores y ver en los errores de otros, especialmente aquellos encumbrados, óbices, trancas y falencias que debemos sortear porque nada es fácil peor aún si es que queremos mostrar una nueva Bolivia y no la que tenemos. El debate está abierto para que los que deseen puedan retrucar y decir que Somos los Mejores, Bolivia no necesita nada. Mientras tanto sigamos entonando canciones añejas con espíritu de nostalgia y carente de renovación entre ellas una de amargura y soledad contagiosa……."…una pena tengo yo…a nadie le importa….que me importa de nadie….si a nadie le importo yo….solo solo he nacido….solito quiero morir…".

¡Ay Bolivia!