lunes, 19 de septiembre de 2011

Atropellos e Ignorancia

Rolando Morales Anaya
rolando@entelnet.bo

El jueves 8 de Septiembre, el Dr. Juan Antonio Morales fue detenido causando estupor e indignación nacional e internacional. El Dr. Morales es un profesional respetado por sus conocimientos y su marcada y obsesiva honradez. Es docente hace 40 años en la Universidad Católica Boliviana y es invitado a dar cursos y seminarios en universidades de Europa y Estados Unidos. Fue docente y conferencista en las Universidades de Lovaina, Lieja, Brujas en Bélgica, en las universidades de Boston y Columbia en los Estados Unidos sólo para citar algunos centros universitarios donde dio clases. En Bolivia ejerció la función de Presidente del Banco Central habiendo dado al país 11 años de estabilidad económica permitiéndole sortear con éxito las crisis internacionales del Tequila y del Real y las crisis bancarias que azotaron Bolivia a fines de Siglo pasado. Una revista americana especialista en temas económicos lo calificó como el mejor Presidente de los Bancos Centrales de América Latina. Todos los Presidentes que pasaron por Palacio Quemado durante su larga gestión de 11 años reconocieron sus méritos pero no ocurrió lo mismo con el actual. Una de las virtudes del Dr. Morales es su sencillez y su obsesivo amor por la Patria, pues no obstante que hace varios años es hostigado por las autoridades de gobierno, se mantiene impasible, dando sus cursos, paseando por parques y jardines, asistiendo a conferencias y seminarios, tomando café en el Alexander donde le gusta concurrir.

La orden de detención provino de un joven fiscal de 35 años, ex estudiante de la Universidad Católica, quien al parecer no estaba informado sobre la personalidad del Dr. Morales o recibió órdenes de otras instancias. Para justificar la detención, mencionó la "evidencia procesal" y la "evidencia material". La "evidencia procesal" presentada por el Fiscal fue el presunto riesgo de fuga sin saber que el Dr. Morales sale del país unas diez veces al año a dar conferencias y cursos en otros lugares del mundo y que siempre está de regreso. La "evidencia material" es más complicada: desde épocas muy antiguas, Bolivia adoptó, y sigue adoptando, una política salarial orientada a mejorar los magros salarios de los funcionarios públicos con recursos que no provenían de la partida de salarios del PGN. Se echa mano a la cooperación internacional y a otras partidas del presupuesto de la Nación, entre otras a la de gastos reservados. EL PNUD, la GTZ, el Banco Mundial, el BID, la cooperación bilateral y otros organismos apoyaron a Bolivia en este esfuerzo. El Banco Mundial ayudó a poner en marcha el programa denominado de Servicio Civil que se inscribía en este marco. Era y continúa siendo una política salarial aprobada por la Ley Financial e inscrita en los POA de cada institución. No era un secreto ni tampoco un delito. Cientos, si no es miles de profesionales se beneficiaron de esta política. Obviamente, no han sido ellos los que decidieron que existiera o no. Simplemente, al asumir una función se les comunicaba que su salario provendría de varias fuentes. La "evidencia material" presentada contra el Dr. Morales es el haber recibido su salario de esta manera., sin tener, siquiera en cuenta, que pasado algún tiempo cuando la situación del Banco Central mejoró, el Dr. Morales dispuso, de propia voluntad, que ningún funcionario de esta institución recibiera complementos de salarios de otras entidades en aras de la independencia que el Instituto Emisor debía conservar.

Es muy difícil poner el dedo acusador sobre una u otra persona con relación al atropello sufrido por el Dr. Juan Antonio Morales y a la vergüenza nacional que ello implicó. Sin embargo cabe observar que una persona joven como es el Fiscal que le acusó sea tan irresponsable y tan poco preocupado por saber a quien acusa y muestre tan poco conocimiento de la historia de Bolivia. Una parte importante de la opinión pública sospecha, por otra parte, que es sólo un instrumento de las prácticas de represión política que se encuentran en vigor. El Dr. Juan Antonio Morales no es político, pero muchas veces la intolerancia con relación a las ideas se asocia al propósito de eliminarlas.