miércoles, 7 de septiembre de 2011

ESPECULACION FINANCIERA Y CRISIS

Armando Méndez Morales
amendezmo@yahoo.es

El especulador financiero es aquel que administra fondos de inversión en activos financieros de lo más variado, todo tipo de bonos, de acciones, de commodities y los derivados financieros denominados "Credit Default Swap" (CDS), con el propósito de maximizar la ganancia del fondo, los mismos que se transan incesantemente y de manera impersonal en las bolsas de valores. El medio es comprar "barato" y vender "caro". En verdad, lo que interesa es la diferencia entre el precio de compra con el de venta, más que el valor absoluto del precio.

Supongamos que sólo hay un activo financiero, acciones de una empresa cualquiera, cada una de ellas inicialmente emitidas por el valor de $us. 100. El especulador compra esas acciones, supongamos a $us. 120, de tal manera que sus tenedores originarios hacen una ganancia de capital del 20 %. ¡Que sensación agradable para su tenedor que sin hacer nada se hace esta ganancia! que en lenguaje financiero se diría incrementó a 20% su ROE.

Luego, el mismo especulador, u otro, sale al mercado a comprar esas acciones a un precio mayor, digamos a $us. 150. Se está produciendo la onda ascendente del ciclo bursátil y por efecto manada todos empiezan a comprar estas acciones por lo que su precio continúa subiendo. Sus tenedores se sienten cada vez más ricos. Activos con un valor inicial de $us. 100 incrementan sucesivamente de precio en este proceso. En este escenario reingresa el especulador inicial que ofrece comprar a futuro esas acciones, digamos a 250 $us. Esta oferta motiva a la gente a comprar esas acciones con el propósito de luego venderlas a 250 y también tener una ganancia. Por esta razón muchos se endeudan con bancos para comprar las acciones. El especulador, que inicialmente compró las acciones haciendo subir de precio desde $us 120 hacia arriba y que ofrece ahora comprarlas a futuro aun a un precio más alto, simultáneamente coloca las mismas acciones en el mercado, pero a un precio menor, digamos de $us 240, haciendo una gran ganancia, porque son comprados inmediatamente por quienes creen que luego las pueden vender en $us. 250. Pero en su momento el especulador desiste de su propósito de comprar los papeles a $us. 250, porque había adquirido, por otro lado, un seguro comprando un derivado financiero CDS, en la forma de "opción" por la que el comprador puede, o no, adquirir el activo financiero hoy contratado, puede o no realizar la compra futura.

Cuando los tenedores de las acciones, que compraron digamos a $us 240, no pueden venderlos, tampoco pueden devolver los créditos a los bancos que les prestaron. Los bancos al no poder recuperar sus créditos tampoco pueden prestar a otros, digamos destinados a la actividad productiva, con lo cual se viene la recesión económica, tan temida, porque en este escenario todos se arruinan, ya que al caer el financiamiento a la actividad productiva, esta se reduce y con ello el empleo de la gente. Aparece el temido problema del desempleo.

Los bancos saben que existe un prestamista de última instancia que es el banco central y que tiene que darles "prestamos de liquidez" para que lo bancos puedan operar normalmente. Con estos los bancos continúan dando créditos a la actividad productiva, como si nada pasase. Los bancos reprograman los créditos a quienes dieron para la compra de acciones a un precio de $us 240, y registran los mismos como cartera vigente, por lo cual los intereses a ganar se incorporan en sus balances, con lo que los bancos se muestran robustos. Sin embargo, los tenedores de las acciones no tienen con que devolver sus prestamos, por lo que el banco termina quedándose con los mismos, y los registra a "valor de mercado". En este escenario puede producirse el proceso inverso al comentado. Algún tenedor de la acción de un valor de $us. 240 decide vender a un precio más bajo con lo que cae su precio, porque "espera" que el precio de esta acción pueda caer más. Otros viendo esta situación y buscando perder lo menos posible también venden estas mismas acciones, haciendo caer su precio aun más. Se presenta el efecto manada inverso por lo que se produce la deflación del precio de estos activos.

En este escenario, el banco que tiene estas acciones en su activo, ve que se deteriora; sus clientes informados tienden a retirar sus depósitos, con lo que el banco entra en dificultades para seguir operando con créditos para la actividad económica. Otra vez acude al Banco Central para prestarse y continuar operando. Como garantía de los "prestamos de liquidez" están las acciones con precios inflados. Así se lleva a cabo el proceso, que a su vez implica, una permanente creación de dinero.

El resultado, la banca sigue normalmente operando, sigue dando préstamos para la actividad productiva, le ha transferido al Banco Central las acciones con precios inflados como contraparte a los préstamos de liquidez, las mismas que se registran y que se quedan en el activo del Banco Central indefinidamente, con lo que este banco mantiene un balance inflado de activos.

El proceso antes descrito puede cambiar de tendencia con el tiempo, otra vez el precio de las acciones indicadas empiezan a subir porque algún especulador los impulsa, proceso que es seguido por otros y recomienza el ciclo ascendente del precio del activos en cuestión. Otra vez sus tenedores se sienten más ricos porque se "dice" que valen más. Digamos que en este escenario su precio llega a $us. 300. Este es el proceso del fenómeno de la inflación de precios de los activos financieros que se viene dando desde los años 90 del siglo pasado, con periódicas crisis. La más destacada es la que se dio a conocer el año 2007 y 2008 que llevó a una recesión económica mundial el año 2009.

Hoy estamos, otra vez, ante la duda de si la caída de precios de los activos financieros, vista en el mes de agosto recién pasado en las bolsas de valores del mundo, será un nuevo ciclo de deflación de activos financieros con todas las consecuencias negativas sobre la actividad económica real, o por el contrario será una más para volver a reincidir en el circulo vicioso ya comentado. A este proceso se puede dominar: "crisis permanente de acumulación de riqueza financiera artificial".