sábado, 5 de noviembre de 2011

EL LABERINTO DEL PODER

Oscar A. Heredia Vargas
docenteumsa@yahoo.es


Tal vez alguien se ofenda sin haber sido aludido, o precisamente por eso, cuando interprete lo que escribió Nicolás Maquiavelo, adecuado a la coyuntura: "Quien crea que los grandes personajes, con los beneficios nuevos hagan olvidar las viejas injurias, ciertamente se engaña"

El accionar de los gobernantes en los últimos hechos históricos, impulsaron a romper las cadenas de nuestra propias cárceles mentales, el revelar que hay esperanza, que perdimos el temor de hablarle de frente al poder - reclamar Democracia, reclamar Justicia, reclamar Libertad, reclamar Igualdad-; y descubrimos que la conciencia de la HUMILDAD y la RAZÓN de lejos se sobreponen a quienes arrastran la razón y a quienes se manejan con la mentira y la soberbia.

Promesas de lograr una auténtica democracia, de escuchar al pueblo, de fomentar la participación, fueron sonoras ofertas que se desmoronaron como castillos de arena, por la conducta incoherente del gobernante, por la ineptitud de los colaboradores, por la incapacidad de responder a las esperanzas del pueblo, privilegiando la soberbia e intereses ocultos.

A pesar de ser muy leídos (otros no), continúan con su enemigo a lado, "el libido dominante", identificado por San Pablo -el deseo del poder: querer mandar, dominar e imponerse a los demás-, hoy como siempre con soberbia, sofismas y maniobras, tal como lo vemos todos los días.

Ante tales conductas, la humildad y la solidaridad aparecen en la palestra, sin duda también el oportunismo y las justificaciones no pedidas -culpabilidad aceptada -sin embargo, prevaleció la convicción y el alma, esa alma rebelde dormida, nunca más, dormida.

Se despertó y se pronunció la clase media –no solo ella-, la vilipendiada por sus apegos legítimos y miedos satisfactorios, menospreciada por su accionar en esta coyuntura por los mismos que buscan la movilidad social ascendente, quienes contradictoriamente desconfían de su propia búsqueda, con una generalización descomunal, claro, como si todos fuéramos como ell@s. Esperemos no volver a la "zona de comodidad".

La historia del país ha cambiado, hubo otro octubre, su octubre del MAS y no solo para ellos sino también para quienes dirigen otras instancias o instituciones, no es una premonición pero todo cambia incluso el cambio, un diminuto cambio, traerá otros, mucho más grandes, los sucesos han liberado todo el potencial que estaba oculto en nuestro interior.

La soberbia es la gota de su octubre, ganaron varias elecciones es verdad, nadie lo duda, ahora los acosa la soberbia, no tienen su soldado, como los romanos, que conjure sus demonios en el momento de mayor gloria, diciéndoles, recuerden que solo son hombres al servicio de su pueblo.

Ante la inflexible lógica de los hechos realizados por el poder constituido, que nos ha causado dolores en nuestro ánimo, se ha esparcido en la sociedad el concepto de que el ejercicio del poder es un trabajo y que el pueblo da el trabajo a los gobernantes.

Nos corresponde a partir de ahora demandar lo prometido y firmado en el contrato social. Prescindiendo por completo de cualquier sectarismo, pensando con una verdadera madurez. Nos corresponde exigir una política de coherencia y de democracia, rechazando la destrucción de las reliquias de la Libertad, Justicia e Igualdad.

Mientras esperamos lo exigido, recordemos la metáfora creada por Kant: "en la que una paloma piensa que si vuela bien en el aire, volará mejor en el vacío; esa paloma ignora que el mismo aire que se resiste a su avance es el que sustenta su vuelo.