lunes, 23 de enero de 2012

SEIS HORAS DE TRABAJO

Roberto Márquez
rbtmrquez@yahoo.com


En Bolivia, el presidente Evo Morales, continuando con la vieja práctica, de atentar contra los trabajadores, esta vez lo hace contra los trabajadores en salud, al anunciar -en la posesión de sus gabinete- que todos deben trabajar las 8 horas, justificó que él trabaja hasta el cansancio, al extremo de no poder acordarse lo que dijo en sus discursos (…) Olvida que él es Presidente de un Estado empleador y gana enormemente más que los aludidos.

Ya no es una anécdota, resulta que los trabajadores en salud, llevan más de 40 años de históricas luchas sin haber logrado hasta la fecha el reconocimiento a todos sus derechos laborales y ha ser tomados en cuenta en la Ley General del Trabajo, pues quedaron reducidos a trabajadores a destajo bajo el Decreto Supremo 09357 de 20 de agosto de 1970 y con el DS 21060, y tras de duras luchas en las calles, producto de su miserable salario, solo lograron bálsamos como los `bonos': de antigüedad, de vacunación y de frontera, concurso de méritos, (…) además del escalafón y otras.

Como obreros de servicios, "no de la estructura productiva de este país", este sector ha sido tratado como una carga social con muchas bocas para comer, su condición de obreros con derechos y obligaciones se les fue siempre negado por el Estado, hecho contrastable en la actualidad.

La conquista histórica de estos hombres y mujeres fue de las 6 horas de trabajo; hecho que con el `acostumbrado plumazo' el presidente Morales ha anunciado su liquidación, de manera gratuita, prueba sin lugar a dudas, el menos precio de actitud anti obrera y antisindical.

No es un hecho casual esta conducta, ahora resulta que los gobiernos del "Socialismo del Siglo XXI", van en el mismo sentido que los gobiernos reaccionarios y neoliberales, de los gobiernos más atrasados y reacios al cumplimiento en materia laboral, bajo el argumento de eficiencia, eficacia y productividad, apuntan a eliminar conquistas sociales adquiridas por la lucha de los explotados.

Ahora con la justicia controlada a su favor, buscarán penalizar la protesta a la manera del TIPNIS ya conocida, reprimiendo y acusando a los movilizados de conspiradores y agentes del imperialismo, (EE.UU) cuando en realidad son ellos quienes actúan como lacayos de ese imperialismo dando vía libre a este tipo de políticas en contra de los trabajadores y sus conquistas y a favor de las transnacionales para el saqueo de los recursos naturales.