martes, 7 de febrero de 2012

PELEAS EN LA FAMILIA POPULISTA

El círculo virtuoso en torno a Evo Morales se transformó en círculo vicioso

Tito Pedro Reynaga
wreynagavx@yahoo.es

Los líos de familia suelen alcanzar niveles extremos de encono y crueldad, como las guerras civiles y las prácticas de limpieza étnica. Y hoy, la familia masista está envuelta en serios problemas internos y disensión entre quienes hasta hace poco estaban hermanados por una "sagrada" misión común: imponer el socialismo comunitario o suma qamaña con su sarta de mitos populistas de variada índole.

Los amigos y socios de antes: CEJIS (que amenaza al gobierno con demandarle ante tribunales internacionales), la iglesia, los pachamamistas (Prada, Almaraz y compañía), la cúpula de la COB, CIDOB, CONAMAQ, Las organizaciones sociales alteñas que vieron con indiferencia la marcha del CONISUR lo mismo que las paceñas y cochabambinas, Las organizaciones campesinas de Caranavi, los Sin Miedo, los universitarios… los cocaleros de los Yungas y hasta Albó, que se toma la libertad de disentir sobre el TIPNIS. Y, los parlamentarios y ministros que zafaron del redil.

Por qué tanto, de división y encono… Había que escuchar a Alejandro Almaraz refiriéndose a Evo Morales y su penoso estilo de hacer política (Radio Panamericana, 05-02-12), cómo se floreaba en adjetivos hirientes, una y otra vez, refiriéndose a la intensión del gobierno de hacer su carretera por el TIPNIS. O leer los artículos del Chato Prada. Y, por el otro lado, los términos nada tímidos que usan los ideólogos y analistas del MAS refiriéndose a sus, hasta hace poco, masis.

Qué lejos han ido las cosas, cuánto ha caído la imagen de Evo Morales en estos últimos 14 meses. A Morales, los expertos en imagen, le tejieron una aureola magnífica. Evo hacia santo todo lo que tocaba o nombraba. Iba para Premio Nobel de la Paz… "Indígena, de izquierda, ecologista, antiimperialista, humilde, ignorante…" Hoy, hoy es otra cosa, su cercanía transmite degradación. Es muy difícil ponerse de su lado, en cosas como el TIPNIS, levantar la subvención a los combustibles o la promoción del cultivo de la coca.

Son problemas que ha generado el mismo gobierno. Como es el caso del TIPNIS, en su desprecio por la gente humilde, a los indígenas de los llanos. Creyeron fácil pasar por alto su opinión y derechos, y descuidaron la fe ideológica de las ONGs de su séquito, como CEJIS. Y, estos le están haciendo tomar de su propio chocolate: el populismo ecologista.

Un gran lío. Del que Evo Morales no puede salir ganando, pues aún imponiendo su carretera, saldrá con saldo en contra.

Siembra vientos y cosecharás tempestades. El adalid de la Pachamama, se ha sacado la máscara y ha descubierto su rostro. No otro que el de un típico depredador de la naturaleza de corte estalinista, ¿saben qué paso con el mar de Aral bajo la industria socialista? Pues, que lo secaron, lo mataron. Y la posición de Morales no es muy distinta, sólo tomen en cuenta el daño que la producción de la cocaína le hace al medio ambiente.

En el fondo, el líder cocalero en plan de presidente está pagando la pésima calidad de su ideología. Lo mismo que los expulsados del poder. Esto es, el colectivismo estalinista (disfrazado de indianismo o pachamamismo). Un tipo de organización socioeconómica fatalmente deficiente, como muestra su fracaso en el siglo XX y en lo que va de este. Estuvo en casi todos los continentes, involucrando a decenas de países, casi la mitad de la población del planeta. Y hoy sólo quedan saldos degradados y expresiones desfiguradas (las dictaduras árabes, Irán, Venezuela, Ecuador Nicaragua, Bolivia, Zimbawe…) sino países comunistas en apresurado tránsito al capitalismo, escapando de la pobreza y el atraso (China, Vietnam, Cuba, Corea del Norte…).

Ese es el problema de fondo, del proceso de cambio. El suponer que la economía estatizada funciona bien, Suponer que basta con proclamar consignas y sacar decretos para cambiar la realidad social y la economía. Pensar que lo más deseable y bueno es también lo más factible. El socialismo murió de enfrentarse con la realidad. Lenin decía: "el marxismo es todopoderoso porque es cierto". Pues salió al revés, ltodopoderosa es la realidad como incierto el marxismo. Y quien no lo tome en cuenta va camino de fracaso.

El círculo virtuoso en torno a Evo Morales se transformó en círculo vicioso. Esto no lo paran ni con una ley, como la de Correa en Ecuador, amordazando la prensa. Estamos ya en cuenta regresiva.