martes, 27 de marzo de 2012

LA UNIDAD, DE UN LADO Y DEL OTRO

Fernanda San Martín
fernanda_sanmartin@hotmail.com

Parece que la época de campañas electorales esta vez empezará muy temprano. Faltando dos años y nueve meses para las elecciones generales de 2014, el MAS ya anuncia una amnistía a los desertores para ver si así logra maquillar la pérdida de apoyo del supuesto protagonista de su proyecto, los indígenas. Evo Morales llama a la Unidad de los partidarios del MAS mediante un congreso, haciendo esfuerzos para reconstruir su base política e ideología que cada vez anda más confusa. El proyecto del MAS y su unidad están caracterizados por el autoritarismo, el totalitarismo y la voluntad de perpetuarse en el poder. El domingo pasado, el presidente Morales dijo: "Hemos llegado al Palacio no como inquilinos, llegamos para siempre", queriendo emular las monarquías absolutistas europeas. Seguro que Luis XVI, el último rey de Francia, pensó lo mismo.

Mientras que en la oposición hemos visto hace varias semanas cómo aumenta el interés por unificarla, si bien no todos tienen la misma visión de lo que significa unidad. Para algunos, la unidad significa tan sólo primarias electorales entre la oposición, como si eso fuera a resolver los problemas de fondo. No tengo nada en contra de las primarias, pero es "primario" pensar que ésa es la fórmula mágica que hará que se llegue a algún éxito. La población está cansada de ver cómo su voto "opositor" se vacía de contenido, porque gracias a la gran dispersión de candidaturas su voto se diluye y no obtiene ninguna representatividad en el sistema político. Por otra parte, es el reconocimiento de que tal como está el escenario en la actualidad, sólo se puede hacer frente al proyecto hegemónico de poder del MAS con un bloque sólido que presente una nueva alternativa.

¿Por qué y para qué queremos una unidad de aquellos que no comulgamos con la visión totalitarista del MAS? ¿Solamente para ganar las elecciones en 2014?

El objetivo de la unidad debe ir mucho más allá de una simple alianza electoralista que permita acceder al poder y tener gobernabilidad. El objetivo debe ser el mismo de todos los ciudadanos, el construir una visión de país que resuelva los problemas estructurales de reducción de la pobreza, seguridad ciudadana, protección al medio ambiente, el mejoramiento de las condiciones de vida de los ciudadanos, la institucionalidad, la seguridad jurídica, la justicia para todos por igual, el respeto a la democracia y los derechos de los que piensan diferente al partido del Gobierno de turno. Significa la construcción de un proyecto nacional alternativo que haga progresar Bolivia económica y socialmente.

La unidad de la oposición debe ser constructiva, con base en la confianza, la renovación política, un acuerdo de principios y un programa que lleve a construir una visión de la Bolivia que queremos para los próximos 30 años, no sólo para las próximas elecciones.