martes, 13 de marzo de 2012

SEGIP Ralidades y Verdades

José Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com

Seguramente usted amable lector siente una sensación atípica y encontrada cuando tiene que, visitar por alguna razón, alguna repartición del Estado. Si extravió su cédula de identidad, debe renovarla, obtener por primera vez este documento o acompañar a un familiar de la tercera edad, sabe que deberá enfrentar largas filas y a un funcionario áspero, poco amable y haciendo de su lentitud una actitud laboral propia de algunos servidores público. Pero…las cosas están cambiando. El SEGIP, Servicio General de Identificación Personal, se ha convertido en una instancia que pretende hacer menos complicados los trámites de identificación.

Acostumbrados a censurar, criticar, desmerecer a instituciones públicas, con o sin razón, es pertinente referirnos a esta instancia que parece haber sustituido esa atención tediosa, aburrida, poco colaboradora y onerosa por un mejor trato, una información oportuna y, lo que es más importante, re habilitar esos ambientes parecidos a catacumbas romanas, hornos o factorías de pan donde imperaban altas temperaturas mixturadas con olores tóxicos y iluminación cómplice para una serie de aviesas ofertas.

El SEGIP con sus aciertos y desaciertos (ya detallaremos esto en la última parte) ha habilitado un portal donde el visitante puede conocer requisitos de tramitación e información general (http://segip.blogspot.com/) También hay una línea de consulta gratuita 800100004 Pero por si esto fuera poco, las funcionarias de atención inicial y asignación de mesas salen de lo común brindando pacientemente atención e información al público que no termina de creer en esa milagrosa mutación.

Ya situado el ciudadano en una mesa específica, el funcionario hace su trabajo y cumple con las acciones a él encomendadas re verificando los datos y documentos entregados con una actitud asertiva y empática. Lo próximo será, con suerte, recibir en ese mismo instante el carnet de identidad calientito recién salido de la impresora. Plausible. Ponderable desde todo punto de vista. Incluso los milagros se dan en el siglo XXI en reparticiones públicas antes convertidas en centros de negocios clandestinos.

TODO BIEN PERO AHORA LO MALO

El "escribidor" del presente artículo quiso comprobar "en carne propia" todas las bondades arriba señaladas. Haciendo una cola pacientemente que duró desde Hrs. 08:20 a 09:10 llegando a la ventanilla de atención. La fila avanza rápido porque son varias ventanillas habilitadas. En el ínterin de hacer fila, el ciudadano recibe muchas, varias, reiteradas ofertas de "tramitadores" que le oftrvrn: Un mejor puesto en la fila llevándolo casi adelante – Extracto de Certificado de Nacimiento – Certificado de Nacimiento – Otro tipo de trámites rápidos en el día. Obviamente estas personas, con todo el afán de ganarse sus reales, no escatiman recursos para lograr sus cometidos y no siempre navegan en la legalidad y corrección.

Aquí están involucradas, posiblemente, algunas Oficialías de Registro Civil que por captar mayores ingresos seguramente venden el oro y el moro. Esto deberá tener un control y saneamiento porque se convierten en una tentación a lo interno del SEGIP para que algunos empleados se presten a lo ilícito. En teoría una cédula de identidad se recibirá en 24 horas como máximo pero en algunos casos, como la del autor de este artículo el carnet de identidad fue entregado en 8 días todo porque se agotaron los plásticos.

Luego de esperar mas de una semana, apareció en la pared externa del SEGIP en Santa Cruz lo siguiente: "COMUNICADO: Por motivos de logística y de proveedor de plásticos, los carnet de identidad se entregarán a partir del día lunes 19 de marzo del 2012. Apelamos a su comprensión" Con toda seguridad y en la lógica centralista, no podía ser de otra manera, la Dirección General no proveyó este material o sencillamente en el SEGIP Santa Cruz no existe un espacio para destinar como almacén para plásticos y demás insumos. Cuando toda la historia iba bien tenía que suceder este molestoso e incómodo hecho. Por lo pronto no quiero saber nada del SEGIP y acudiré a esa repartición dentro de 6 años cuando expire la vigencia de mi carnet o sencillamente cuando sus ejecutivos me soliciten capacitar a sus Recursos Humanos.

Pese a todo, con luces y sombras, sin el detrimento acostumbrado, el SEGIP está haciendo un buen trabajo. Esperamos que no sea "escobita nueva", mientras tanto antes de iniciar el trámite pregunte si ya llegaron los plásticos para el carnet.