miércoles, 7 de marzo de 2012

URGENTE RESTRUCTURACIÓN EN LA POLICÍA BOLIVIANA

Mike Gemio pPerez
mgemio@hotmail.com

Al hablar de una de las instituciones más importantes de la sociedad boliviana y por demás compleja por tener entre sus atribuciones la aplicación de la política gubernamental en seguridad ciudadana, es enmarañado abordar el tema y poder dar soluciones lo más precisas posibles para que sea una receta la cual plante soluciones precisas para mejorar el accionar de la policía.

Además de considerar que la problemática de seguridad ciudadana cuenta con una serie de variables sociales que la hacen compleja y difícil para su tratamiento desde una sola óptica, ya que la postura que se asume siempre queda corta cuando de mejorar la calidad del servicio se trata.

En el humilde entender del que escribe, la problemática de la policía esta planteada desde tres cambios fundamentales que deben realizar al interior de la Institución Verde Olivo, ya que por más lógicas que parezcan no se han podido implantar por una serie de factores que se encuentran enraizados en la dinámica de trabajo misma.

El primer tema en tocar es el de la distribución de los recursos humanos, básico, sin embargo en la policía existe lo que de forma muy elegante le podemos decir, prevendalismo en la asignación de cargos, definitivamente nadie es destino al lugar que le corresponde sin que tenga que hablar con alguien de la cúpula policial o si amerita el caso hacerlo con autoridad ministeriales, esto obviamente a creado una completa mala distribución de los Recursos Humanos de la institución, careciendo totalmente de métodos científicos los cuales sustenten el destino de un determinado policía.

La Policía cuenta con un capital humano cercano a los 30 mil hombres, los cuales están concentrados en un 50 por ciento entre el Comando General de la Policía y el Comando Departamental de La Paz, teóricamente esto daría a entender que la ciudad de La Paz está rodeada de Policías, sin embargo la gran mayoría de este personal se encuentra realizando trabajo administrativo en las oficinas de las diferentes reparticiones de la Institución, donde es necesario hacer notar que cerca a 227 uniformados se encuentran trabajando en la Dirección Administrativa del Comando General, tal vez así de alguna forma podemos explicar cómo en una ciudad con una de las tasas de crecimiento poblacional más alto de Latinoamérica, como es el caso de la Ciudad de El Alto, y con casi un millón de habitantes cuenta con 250 policías en las calles, como lo publicó La Razón en su titular principal del domingo 3 de marzo.

Es menester que la distribución de los Recursos Humanos de la Policía tengan como pilares a la densidad demográfica en las ciudades y el Índice delincuencial de las mismas, "donde haya más gente y mas delincuentes tiene que haber más policías".

Otro de los problemas que es necesario mencionar es el tema de la administración de los recursos Económicos y Financieros de esta Institución, como muchos ya conocen la "platita" de la Institución se encuentra en el presupuesto del Ministerio de Gobierno, es decir, que la policía es prácticamente un programa de este Ministerio, esto repercute en tres ámbitos fundamentales, primero merma la evolución de las capacidades institucionales administrativas de la Policía ya que la carga de la ejecución se la lleva el ministerio cabeza de sector, por otro lado hace que los tramites institucionales para el mejoramiento de su equipamiento, contracciones y otros sea mucho mas burocráticos, esto porque los tramites tienen que verlo la gente del Ministerio y por último el más delicado que es el referido al tema político, el gobierno de turno tiene el sartén por el mango con la plata de la institución en el Ministerio de Gobierno.

La solución pasa por la descentralización de la Policía como Institución Pública, que sus autoridades se hagan responsables de un determinado presupuesto y que en esta responsabilidad encuentren la necesidad de incrementar sus capacidades administrativas y operativas.

La formación que recibe el Oficial de Policía, resulta ser uno de los eslabones problemáticos internos de la institución, los 4 años que los cadetes llevan dentro la academia resulta ser una sumatoria de mucha doctrina policial la cual obviamente tiene que ser complementada por las practica misma, debe empeñarse el trabajo en construir un Pensum competitivo donde además pueda centrarse esfuerzos en el proceso de reclutamiento de las personas que van a ser formadas en este Instituto de Educación Superior, además de buscarse un perfil psicológico que sea ideal para las funciones que cumple un uniformado.

En síntesis el gran problema es credibilidad, la sociedad boliviana a dejado de creer en que el sistema le hará justicia dentro de su diario vivir, en este sistema, obviamente tiene como uno de los principales actores a la Policía, fruto de esta desconfianza se ha visto como el Gobierno ha decidido pasar el sistema de identificación a manos civiles y es muy probable que el tema de tráfico vial en las ciudades pase a manos de las alcaldías, es hora de juzgar si un cambio es urgente o no.