domingo, 3 de junio de 2012

ACERCA DE LA ASAMBLEA DE LA OEA

Jaime Chumacero López
jchumacer@yahoo.com

¿LOGRAREMOS MINIMAMENTE LA RATIFICACION DE LA RESOLUCIÓN DE 1979?

 
Recuerdo el evento histórico trascendental que sucedió el año 1979, en ocasión del desarrollo de la Asamblea de la OEA, en esa oportunidad se encontraba de presidente de la República Bolivia el Dr. Walter Guevara Arce con su canciller Gustavo Fernández.
 
En ese entonces aprovechando dicho evento me dedique a vender stikers plegables para movilidades, con el lema de Bolivia hacia el Mar, tuve bastante éxito en la venta, ya que existía una efervescencia, en toda la población sobre lo que habría de acontecer en la reunión de cancilleres, existía una especie de esperanza, de paz, de expectativa, más aún después del cambio de gobierno, de un proceso de militarismo a uno democrático; aunque la nominación del primer presidente civil, de esa etapa de recuperación de la democracia,  era producto de la indefinición de la votación electoral, que no daba mayoría a la UDP, lo que imposibilito hacer presidente a Hernán Siles Zuazo.
 
Producto de tal indefinición le toco asumir la presidencia de la República de Bolivia, a Walter Guevara, hombre probo en extremo inteligente, arma que con la misma pretendía generar liderazgo y lo estaba consiguiendo con meticulosidad y alta discreción.
 
La declaración de la reunión de cancilleres de la OEA, sobre el apoyo a la calidad marítima de Bolivia le daba una gran oportunidad a Guevara, para desarrollar toda una estrategia política a fin de lograr mejores negociaciones con Chile y quién sabe lograr el propósito de la salida al mar con soberanía; la resolución 426, emitida por dicha asamblea, determina “de interés hemisférico permanente encontrar una solución equitativa por la cual Bolivia obtenga un acceso soberano y útil al océano Pacífico”.
 
De esa extrema capacidad estuvieron conscientes, el Dr. Victor Paz y todos aquellos que tenían intereses mezquinos, para quienes Walter Guevara Arce, se estaba convirtiendo en un obstáculo serio a sus aspiraciones.
 
Por otro lado en las calles, existía una movilización universitaria militante y altamente combativa de la UMSA, que siguiendo la dirección de la FUL, comandada por los miristas y su frente FUERSA, llevaban marchas disciplinadas con la consigna “Bolivia libre si, colonia yanqui no”, jamás en toda la vida que tuve de universitario y de observador de las movilizaciones universitarias (salvo la entrada del carnaval universitario), vi semejante y masivo espíritu unitario en dicha movilización.
 
Tanto, la alta capacidad de liderazgo en gestación, así como la amplia movilización disciplinada de estudiantes universitarios, eran un tremendo escollo para las arteras maquinaciones de aquellos que querían llegar al poder a como de lugar, principalmente por el jefe de partido de ese magnífico presidente.
 
Todo esto explica el absurdo golpe de estado, aplicado por Natuchs Buchs, apoyado por los Movimientistas y un ala del Partido Comunista (cuyos militantes se encuentran hoy en el gobierno del MAS, ejerciendo amplias carteras de estado); a la cabeza de dicho golpe de estado se encontraba Guillermo Bedregal quien fuera después canciller
 
Estoy altamente convencido de que dicho golpe tenía como objetivo parar en seco esta avanzada de liderazgo, así como el ascenso de la movilización de jóvenes, seguramente el civil que oficio de apoyo a dicho golpe estuvo indignado de la capacidad de Gustavo Fernández, puesto que tiempo después cuando oficio de canciller de Victor Paz, pretendió traer el mar en su portafolio.
 
Golpe absurdo artero y cruel para con la historia de Bolivia, no nos dejaron siquiera degustar el mensaje de la OEA dejándonos en un extremo del ridículo y altamente aprovechado por Chile y a partir de dicho golpe se vino la extrema desarticulación de la movilización disciplinada universitaria, hasta hacerlo añicos.
 
Ahora en esta nueva versión de la Asamblea de la OEA, no se avizoran peligros como los vividos hace 33 años atrás, sin embargo la cancillería y su dogmatico sexista canciller “el del sexo en las piedras”, o el del “viagra en las papalizas”, apunta a la soberanía alimentaria, más preocupado en lo transgénico que en lo del mar, a no ser que entre bambalinas tenga el propósito de hacer que la Asamblea se pronuncie al respecto; lo mínimo, que es de esperarse es la ratificación de la resolución 426 (antes citada), tan solo esto sería todo un éxito, pero la primicia los tuvieron Walter Arce y Gustavo Fernández, honor y gloria a estos.
 
Me gustaría hacer algunos apuntes sobre la soberanía alimentaria, pero tan solo me preocuparía por la seguridad alimentaria, entendiéndola a esta como la satisfacción plena de las necesidades energéticas que requieren nuestros metabolismos, tanto en macro y micro nutrientes, porque soberanía alimentaria es una utopía, si soberanamente quiero alimentarme de yuca en El Alto, me va a ser imposible, así como comer chuño o papa en el amazonas, peor aún si deseo comerme un pulpo, mi soberanía alimentaria en función a la sostenibilidad de la disponibilidad, accesibilidad y culturalidad (maneras de uso e inocuidad) depende de otros factores.