domingo, 10 de junio de 2012

LOS DEPREDADORES EN LOS QUE SE SOSTIENE EL ACTUAL GOBIERNO

Jaime Chumacero López
jchumacer@yahoo.com

Para nadie es desconocido que la mejor forma de acceder a la riqueza económica, sin mayor preparación intelectual, es el recojo de algún bien natural con cierto valor económico, existente en algunos sitios privilegiados, es así que inicialmente el recojo del oro, se convirtió en la máxima e inmediata forma de hacer dinero, le sigue a este mineral precioso, la plata, la misma que se encontraba y aún se encuentra en abundantes cantidades en el subsuelo potosino.

Inicialmente, el recojo de estos recursos otrora existentes con cierta abundancia en los lechos de los ríos o en las superficies de los suelos, no requirieron sino el esfuerzo manual y unas cuantas elementales herramientas, las mismas que a medida del agotamiento de las riquezas, generaba la necesidad de adoptar mejores y eficientes mecanismos tecnológicos, a fin de llegar a la fuente de proveniencia de dichos minerales; es así que en el Cerro Rico de Potosí, se aperturaron alrededor de 600 bocaminas a partir de los cuales se horadaron de manera cada vez más profunda la tierra.

Un poco para ilustrar a la estimada y estimado; en los años de la colonia tan solo se recuperaban piedras con un contenido de más del 25% de mineral, aquellas piedras que mostraban que tenían un contenido menor eran tirados a manera de callapos, luego vino la tecnología de recuperación de minerales, con el proceso altamente contaminante del uso de mercurio, el azogue, con cuyo lavado se lograba recuperar hasta el 5% de mineral existente en las piedras. Actualmente con la tecnología traída por los canadienses que trabajan en la Empresa Manquiri, se encuentran recuperando hasta el 100% de los minerales existentes en las pequeñísimas piedritas desparramadas alrededor del cerro rico; cuyo sueño es hacer desaparecer al Sumac Orcko, tratándolo integramente en sus ultra modernas plantas. No en vano, es que dicha empresa se encuentra entre las 10 con mayor retorno sobre capital de toda Bolivia, dicen por ahí que el matrimonio entre oro y plata siempre existe, y que incluso las microscópicas partículas de oro existentes, ellos lo pueden recuperar, con semejante recurso compran conciencias de todos, comunarios, población intelectual (incluyendo al rector de la UTF y exprefecta de la época de Carlos Meza), autoridades y comité cívico.

Pero también existe un matrimonio entre La empresa Manquiri y los Cooperativistas, no solo en el porcentaje de dinero que esta da a la Federación de Cooperativistas por cada tonelada de tierra tratada, sino en la necesidad de que el cerro Rico se venga para abajo, existiendo un acuerdo entre ellas para la explotación de dicho cerro, ellos por afuera y estos por adentro.

Así están las cosas, un cooperativismo minero altamente depredador, no solo con los recursos naturales, sino incluso consigo mismos, dado que trabajan en similitud a la época de los Mitayos, sin seguridad industrial, sin seguro de salud, tan libres como ellos lo quieran, trabajan 3 días a la semana de manera altamente desgastante, y los demás días o farrean o están ahí haciendo gala de sus riquezas (los ojos están puestos en Potosí, ya que esperan que haya una crisis ya sea de precios o de agotamiento de mineral y verán como rematan sus lujosas movilidades y casas). Un estudio realizado por la Brigada Cubana mostraba que los muertos que ingresaban al cementerio general de Potosí, se encontraba compuesto en un 42% por personas jóvenes entre 15 a 59 años de edad, si supiéramos exactamente de que murieron estamos seguros que el mayor porcentaje corresponderá a las tragedias de interior mina, los mismos que incluso se convirtieron en una regularidad de una por semana.

Los cooperativistas mineros en la época de la COMIBOL, donde la mayoría de los centros de explotación minera estuvieron estatizados, se constituían en jukus (ladrones de minerales), estos denominaban a los mineros proletarizados como los jatun tantas (panes grandes) en alusión a los panes que se daban en las pulperías mineras a las familias de estos; estos Jukus en la época de la dictadura militar y golpe de estado del General Banzer, coadyuvaron con el mismo en la búsqueda de que se les asigne mayores y mejores parajes de explotación, traicionando así a los Mineros Proletarizados.

La historia ahora nos demuestra que estos Jukus, pretenden adueñarse de toda fuente de producción mineralógica que cuenta con estudios de existencia con buenas reservas de minerales y con buenas leyes. Paradógicamente ahora se enfrentan a la empresa privada Sinchi Wayra otrora COMSUR cuyo propietario fue Sanchez de Lozada.

Respecto a Mallku Khota, nos encontramos con la duda, de si en verdad las comunidades quieren preservar el medio ambiente o se encuentran contaminados por los cooperativistas y volverse ellos mismos explotadores de las minas, no lo sabemos. Mientras el Ministro de Minería (ese que hizo vivas por Chile ante los estudiantes en un acto recordatorio de la pérdida del Litoral), los tilda de peores contaminadores y defiende a la transnacional Glencore de origen también canadiense.

Como observamos los depredadores en los que se sostiene este gobierno, entre los que se encuentran los cooperativistas conjuntamente los cocaleros (estos últimos queriendo depredar en el TIPNIS), ahora lo tienen en la encrucijada…Nacionalizar absolutamente todos los centros mineros y refundar el Banco Minero de Bolivia o perecer ante la depredación cooperativista.