viernes, 3 de agosto de 2012

¿MESTIZO? RACISTA, TÚ

Mentira y trampa, trampa y mentira. El método de dominio político de Evo Morales en su afán de imponer su socialismo desahuciado.

Walter Reynaga Vasquez
reynagavw@yahoo.es

El próximo Censo, como todo lo que hace el gobernante MAS a título de cambio, tiene objetivos ocultos, destinados a perfeccionar la hegemonía de su proyecto "socialista comunitario" que en la práctica no es otra cosa que un desteñido proyecto emparentado al socialismo estalinista como al socialismo fascista (y ojalá ajeno a los planes del narcotráfico). Un proyecto de dominio impresentable, que ocultan bajo discurso indianista, ecologista, anticapitalista… A estas alturas de la historia los proyectos políticos de este tipo no pueden ya ser presentados de frente y con franqueza, por la indignidad que significan según la experiencia de la humanidad. De ahí la estrategia del disfraz y la mentira, la del ocultar la realidad y esconderse detrás del discurso y la propaganda apabullante. Lo que explica el creciente sector de los medios de comunicación estatizados. Es el método de la trampa, cuyo maestro es Hugo Chávez e inspirador Fidel, que se repite con el Censo. Mediante el cual buscan negar la existencia de las varias millones de personas que se ven a sí mismas como mestizas.

Y como en otros casos, pretenden hacerlo haciéndonos tragar sus supuestas razones. A cuyo fin esgrimen la argucia de que el incluir la opción "mestizo" en la boleta censal implicaría asumir una posición racista. Y que ellos no lo son, y que en esto los ampara la CPE y la Ley contra la Discriminación…

Pero, bien vistas las cosas, lo que hacen es precisamente lo contrario de lo que proclaman: imponer con engaños y mentiras un censo racista (puro "tongo").

Veamos. Mestizo, es un concepto referido a la condición de ser "nacido de padres de raza diferente". Mientras que raza significa "origen o linaje biológico". Son términos del castellano, que en sí mismos no son ni peyorativos ni exaltantes, palabras que se usan habitualmente para referirse a cosas de la realidad. ¿Qué otra cosa puede llamarse a la persona que nace de padres de distinta raza? Quizás híbrido, pero, ¿no es lo mismo decir mestizo que híbrido, con la diferencia de que esta última palabra es poco popular? Llamarse mestizo o llamar a alguien mestizo simple y llanamente no constituye ni segregación ni insulto, ni racismo. Sólo es describir la realidad y llamarla por su nombre.

Lo que sí es racista, es suponer que la palabra mestizo tiene significación racista. Y restablecer el uso que el colonialismo español le había dado a esta palabra, en función de afincar el dominio y la discriminación que los blancos imponían sobre los indios y… los mestizos.

Racismo y colonialismo. ¿Qué otra cosa puede ser el afán de proscribir esta condición humana y negarle existencia y lugar en el país a las millones de familias que no ven clara su filiación a alguna de las etnias indígenas? Al parecer, la nueva oligarquía quiere un país sin mestizos, como antes la oligarquía blancoide pretendía un país sin indios.

Como se ve, las estructuras sociales, en nuestro caso las del sistema colonial interno, pesan y determinan la realidad social por encima de lo racial o lo biológico. Las estructuras sociales están en el sistema de organización de la sociedad, no tiene naturaleza biológica ni se definen por la música, el idioma, la religión, la danza, el discurso ideológico, la topografía o la mera ley. De ahí que el colonialismo interno se reproduzca y funcione lo mismo con blancos, indios o mestizos en posición dominante y privilegiada.

Y el proceso de cambio conducido por Evo Morales y García Linera está probando con este tipo de hechos, que no es mucho más que una expresión del colonialismo interno, esta vez acomodada al discurso ideológico izquierdista, indianista, pachamamista…

El racismo colonial español respondía al afán de anular la resistencia de los pueblos sojuzgados. Estaba destinado a quebrarles la moral, quebrando su dignidad. De ahí que se llegara al punto de negarles condición humana a nuestros antepasados. ¿Está lejos de esta actitud, la de Evo Morales, pretendiendo negarle existencia e identidad a las millones de personas que se ven a sí mismas como mestizas?

Lo que el país necesita, para dejar atrás el racismo y la discriminación, es cambiar las estructuras sociales. Terminar el proceso iniciado con las luchas de los Katari, Amaru, Zárate Willka… y continuado con las de la Guerra de la Independencia y la Revolución del 52 (procesos, fallidos unos y traicionados otros). Terminar la lucha anticolonial, y dar por concluida esta etapa histórica de transición entre el estado inkaico y… instaurando un nuevo sistema social. El que nos lleve a superar las miserias materiales y morales que arrastramos por siglos como una maldita herencia del pasado. Tenemos que ser contemporáneos del presente y de los próximos siglos. Lo que cuenta para la humanidad no es lo que fue como lo que será, más cuentan los hijos que los padres. La vida tiene este sentido.

El MAS, no sólo que está históricamente equivocado, a contrapelo de la evolución de la sociedad humana y la cultura, empeñado en un absurdo: el pretender darle un futuro al socialismo ya desahuciado por la historia de la humanidad, mediante la estrategia del engaño, sino, que está en un afán incluso vergonzoso, al estar liderado por un indígena empeñado en aplastar a indígenas.