martes, 18 de septiembre de 2012

NO ME VENGAN CON PAJARITOS PREÑADOS

José Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com

Esta es una expresión propia usada en el oriente boliviano y que se refiere a no venir con mentiras, cuentos o fantasías y se adecua de manera perfecta a las declaraciones, alocuciones y posturas de políticos oficialistas y de oposición, todos ellos vencedores de gigantescas olas en la búsqueda de seguir sobreviviendo.Siguiendo el ejemplo de un trauma ya institucionalizado, el de la conspiración, donde el gobierno de turno culpa y censura de sus desventuras a "trochi y mochi" perdiendo la credibilidad y seriedad; sus peones, alfiles, caballos y torres han sabido aprender el discurso de la "justificación". Pero este tema ha trascendido y los opositores también han aprendido ha hablar la misma lengua.

Recordemos que semanas atrás una asambleísta departamental cruceña entre todas sus declaraciones de "mea culpa" concluyó diciendo "espero que de esta desgracia no se saque provecho o ventaja política" haciendo alusión a reacciones del gobierno por iniciar la quema de brujas de Salem.

Pocos días después, la imperfección humana, la carne que llama a la satisfacción de antojos y pasiones recayó en otro asambleísta quien fue sorprendido en estado de ebriedad conduciendo un vehículo retenido (no confiscado porque formalmente no aparece en las listas de DIRCABI) y entregado por un amigo de este buen hombre. La respuesta del sindicado fue "esta es una trampa que me ha tendido la oposición".

Aquí entra esa longeva y exquisita expresión, por favor políticos…NO NOS VENGAN CON PAJARITOS PREÑADOS porque sus mentiras no hacen mas que sepultarlos y ratificar que el político tiene un doble discurso. Ahora bien, no todos son malos y execrables pero los políticos buenos, de los pocos, deben estar ocultos detrás de una piedra porque no se los ve. En tiempos donde el desarrollo de la industria médica sobrepasa la imaginación, donde una pequeña dosis de una medicina X permite que los varones maduros sientan y reaccionen como potentes jovenzuelos, donde en una sola sesión de maquillaje en consultorio se puede transformar el rostro de una dama en "maquillaje permanente o definitivo" sin tener luego que recurrir al delineador de cejas, labios, etc. En estos tiempos donde usted puede subir o perder peso solo con tomar algunos productos y luego venderlos y comercializarlos explicando sus bondades. En esta realidad tan "real" los bolivianos debemos fortalecer nuestra memoria y grabar en nuestros discos duros estos comportamientos de políticos para nunca más pensar en ellos.

Si bien es cierto que el actual gobierno lucha contra la corrupción y comportamientos ilícito con tendencia a enriquecerse de las forjas del estado, no falta algún(a) que saca sus garras y actúa. En muchos casos la opinión pública termina conociendo de esta inconducta, en otros, el silencio del encubrimiento y el transcurso de los días "enfría todo". Por lo pronto transitorios ciudadanos elegidos por los bolivianos en elecciones presidenciales, NO NOS VENGAN CON PAJARITOS PREÑADOS porque ya los conocemos y más temprano que tarde pasaran por nuestra opción electoral y con mucha suerte y oración, sahumerio o cura podrán ser reelectos y nosotros les diremos: NO NOS VENGAN CON ÑAÑACAS, AHORA VAN A APRENDER CUANTOS PARES SON TRES BOTINES, expresiones genuinas que rechazan la falaz mentira.