martes, 2 de octubre de 2012

A PROPÓSITO DE LA BODA DEL VICE

Carlos Tony Sánchez
tonysanchez_77@hotmail.com

Un amigo, me hizo llegar un comentario irónico del escritor Pedro Shimose, avecindado en Madrid, España. En él, con letra mordaz, establece el mestizaje, como razón sine quanon del boliviano, y por ende excluyente de toda una serie de conductas, estereotipos, modas y gustos y sabores (incluye un comentario acerca del macarrón italiano)que no condigan con ello; todo esto en un análisis acucioso de los aspectos que rodearon la boda del vicepresidente Alvaro García Linera (Cananchiri: el que sabe todo) y su esposa periodista (Cananaira. La de ojos claros). Estimo que este comentario del riberalteño pueden encontrarlo en El Deber de Santa Cruz, periódico que gusta de publicar cuanto comentario enriquezca la adversidad hacia el gobierno de Don Evo Morales.

Respecto a dicho comentario, debo decir que yo también coincido con la ironía de Shimose y estoy de acuerdo de que no existe cultura nativa pura. Asimismo creo, inequívocamente, que no hay un ser humano que no tenga al menos rasgos visibles de un colonialismo cultural, de donde fuese. Así pues, todos somos sujetos de crítica e ironía, máxime si se trata de personajes públicos, como el Vicepresidente y su esposa periodista. Seguramente de Shimose se podría escribir mucho, (probablemente el riberalteño se casará en la catedral de Madrid), de su forma de vestir, de su lenguaje, etc. tratándose de un descendiente originario, asimilado por la cultura europea, en su calidad de migrante en tierras hispánicas. Pero mejor ver la paja en el ojo ajeno.

Quién se salvaría, de una crítica mordaz, cuando decides contraer nupcias ? Ahí estarán las viejas socarronas y ociosas del barrio y las emparentadas por el cruel destino, escarneciendo el vestido de la novia y el andar amanerado del novio, o lo que sea. Y los beodos , colados en cuanta fiesta encuentren, retozarán en sus poltronas gratuitas, para luego acometer irascibles, la falta de "canilla libre", etc, etc, etc.

Yo mismo, en mis segundas nupcias, ya hace casi dos decenios, no tuve el coraje de engullirme unos whiskys, debido a que en esa épocas estaba bajo "el colonialismo religioso protestante norteamericano"...uf, largo... aspecto superado, horas después en el nidito de amor privado. Después me contaron que debí haberme cortado la barba, pues parecía un musulmán hereje, o el cabello, que dizque mostraba que aún no me había desprendido de mi alma rockera. Que estaba muy apurado, cosa comprensible después de 8 años de solterío. Etc. etc. etc..

Pero claro, había que aprovechar para desmerecer la unión de esta pareja. Mala suerte para ellos, casarse ahora, quizás después cuando su memoria sea puesta en el olvido, este matrimonio, hubiera provisto material para el romanticismo fememino o la supremacía de los machos. Me explico: las barzolas, las bartolinas y las virlochas (pues somos mestizos todos, dice Shimose) hubieran suspirado cuando el Cananchiri da el beso a la Cananaira bajo la puerta del sol en el solsticio, para luego correr velozmente a refugiarse bajo las mantas de aguayo, debidamente preparadas para la luna de miel, que en este caso sería sol de invierno, lo cual da lo mismo, para los ansiosos de consumar el amor.

Y en los machos de esta nación, que los hay, especialmente al volante o en las tabernas y en las canchas y en el "feiss", apreciarían el que el Cananchiri no hubierse calzado ojotas ni lluchu, cosa ridícula, para quien no es indio, sería como usar turbante, para denotar el an tiimperialismo, para luego dar rienda suelta a su imaginación concupiscente, paceña de por medio y alrededor de una mesa para cuatro, de la misma calaña y condición.

En cuanto a mí, creo que el Vice, se casó en 3D (en Tiawanaku, San Francisco y la Notaría) , pero pudo hacerlo en 5D o en ND si se pudiera, con un cacique del Tipnis, con un Ayatollah, con un Pastor pentecostal - diezmo diante, perdón Dios mediante - o un Alien. Creo que lo que le interesaba era, satisfacer a la esposa (por acá dicen que un par de tetas, jalan más que una carreta), aspecto esencial para las veleidades conyugales. Por supuesto está el interés político, y no podría ser de otra manera, o no ?.

Con todo, ironía y escarnio de por medio, la feliz pareja seguramente retoza ajena a los dimes y diretes de sus compatriotas, estantes o exiliados.

Felicidades Cananchiri y Cananaira, enhorabuena. Quizás, este misterio divino (serán una sola carne), resulte en beneficio de todos. Así lo esperamos, quienes creemos que el que halla esposa, halla el bien.